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29 agosto, 2009

Las riquezas de los territorios perdidos V

La exportación salitrera *

El salitre fue el segundo producto exportable que explica la riqueza de Chile. Diversos historiadores han estudiado el impacto económico que significó para el vecino del sur la apropiación del salitre. En esta oportunidad presentamos tres cuadros que en conjunto explican cómo la guerra nos despojó de uno de los recursos más importantes para nuestra economía.

La primera serie histórica es 1830 hasta 1860 y fue publicada por el historiador Emilio Romero en su libro “Historia económica del Perú”, Tomo 2. Así se movía la exportación de salitre peruano diecinueve años antes de que estalle la guerra:


El crecimiento geométrico permite comprender el peso que tuvo este mineral en los ingresos del fisco peruano. Si en la década del 30 al 39 del siglo XIX, se exportaba 1 millón de quintales, treinta años más tarde, entre el 60 y 69, una década antes del conflicto, esta cifra se había multiplicado por veinte.

La segunda serie histórica, entre 1870 y 1879, es del historiador Jorge Basadre. El autor de “Historia de la República del Perú”, toma como referencia las cifras anotadas en el puerto de Liverpool, la puerta de entrada a Europa. En este periodo las exportaciones salitreras son fluctuantes:


La tercera serie histórica es del embajador Juan Miguel Bákula quien reproduce las cifras de producción y comercialización de salitre posteriores a la guerra, de una investigación realizada por Carlos Palacios Moreyra.

Aquí se observa la evolución que tuvo la exportación y el precio por quintal del salitre desde 1880, en pleno furor de la guerra, hasta el crack económico mundial de 1929.

"En los primeros años, hasta 1881, el precio se mantuvo alrededor de 14.5 y 15.5 peniques el quintal, para bajar en la medida que aumentó la producción a 12 peniques", refiere Báckula.

“Sin embargo, al comenzar el siglo XX la demanda aumentó, también por requerimientos industriales del armamentismo creciente, con el consiguiente beneficio pues hacia 1910 los nitratos chilenos abastecían cerca del 70% de la demanda mundial”.

Según estas cifras la exportación de salitre al finalizar la guerra, se triplicó, y los impuestos para el Estado chileno, también.

Sólo el descubrimiento alemán del salitre sintético y la posterior caída de la economía mundial en 1929 motivaron su paulatino descenso en las exportaciones chilenas. (Continuará...)



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* Con este artículo retomamos nuestra serie histórica sobre lo que significó para el país vencedor la conquista de territorios en los que se encontraban los principales recursos naturales de los países vencidos.

14 mayo, 2009

Las riquezas de los territorios perdidos III

La aparición del Salitre

El salitre está ligado a la etapa más dolorosa de nuestra historia. Por eso se puede afirmar que si el guano abrió una etapa de abundancia, la codicia por el salitre truncó este auge a consecuencia de la guerra.

El primer título que se concedió sobre el salitre en estas tierras fue en 1571, cuando el Rey Felipe II, por Real Cédula, reservó para sí el recurso y creó el Estanco del Salitre . Los jesuitas lo explotaron luego hasta 1767.

A fines de la siguiente década, en 1778, una expedición científica española a cargo del naturalista Dombey divulgó en Europa la existencia de depósitos de Nitrato de Sodio en las Pampas de Tamarugal en Tarapacá.

En 1809 Tadeo Haencke realizó los primeros estudios científicos del salitre y logró mediante una técnica de reducción el estado puro del nitrato.

Setenta años después, en 1878, Santiago Humberstore introdujo el método de lixiviación del nitrato con lo que quedó listo para su uso comercial.

La explotación del mineral llegaría recién en 1820, pero empezó a ganar mercado una década después.

Las primeras exportaciones

En 1835, Perú y Bolivia exportaban 166 mil quintales a 2 pesos 2 reales el quintal.

En el siglo XIX el mercado mundial se desarrollaba en el Atlántico. En ese escenario, el Perú estaba en desventaja geográfica. Para llegar a España, Alemania o Inglaterra -los principales mercados-, los buques cargados con el salitre debían salir por el Estrecho de Magallanes.

Los puertos que más desarrollaron en esa época fueron los del Atlántico sudamericano, principalmente Buenos Aires, Sao Paulo. A ello se sumó la participación del puerto chileno de Valparaíso que opacó el desenvolvimiento del Puerto del Callao en el Pacífico.

Por lo general, las transacciones comerciales del salitre se hacían en Valparaíso. Por esa razón, se creía en Europa que el salitre que llegaba de este puerto era chileno. Esta idea se reforzó con el origen extranjero que tenían las principales empresas exportadoras del mineral: inglés, alemán, chileno y peruano. (Continuará...)