Mostrando las entradas con la etiqueta Diario El Comercio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Diario El Comercio. Mostrar todas las entradas

15 febrero, 2015

Principios Rectores


La respuesta y explicación del director de El Comercio, Fernando Berckemeyer, sobre el despido de una de sus editoras a raíz del impasse surgido por la publicación de una columna de opinión con dos ideas "potencialmente difamatorias", tiene una trascedencia enorme no solo para la prensa o el periodismo, sino para la sociedad.
El director apela a los principios rectores del diario y al sentido común para afirmar que "los columnistas tienen libertad de expresión, pero no de difamación". Y está en lo cierto. La libertad de uno termina cuando empieza la del otro, decía John Stuart Mill.
El momento es oportuno para extender esa misma prolijidad al tratamiento de otros espacios en las plataformas digitales del Grupo El Comercio, como son las casillas de "opinión del público" que existen en cada nota informativa que presenta el diario.
Esas "opiniones" de anónimos escribas son muchas veces insultos, diatribas o bajezas de toda calaña, no solo "potencialmente difamatorias", sino abiertamente difamatorias; injurias puras o simples calumnias avezadas.
Lo decíamos en esta misma columna hace apenas tres semanas: "¿Por qué si yo escribo una carta con insultos a un personaje político y la firmo con mi nombre y apellidos, número de DNI, y la envío a un medio impreso, éste no solo no me la publica sino que la envía de frente al tacho? ¿Y por qué ese mismo comentario procaz aparece publicado ad infinitum en la edición virtual de ese mismo diario? ¿Existe acaso un Código de Ética para el papel y otro diferente para la plataforma digital?".
Esta posición no es de ahora. La vengo sosteniendo desde hace por lo menos seis años en esta misma columna de Politikha. ¿Recuerdan el alboroto suscitado en el propio Diario El Comercio el 18/12/2009, cuando en ángulo inferior izquierdo de su primera plana apareció impresa una supuesta carta de un lector que luego de vaciar su opinión firmó con el elocuente como escatológico nombre de Tsura Tukuro?
El escándalo giró alrededor del descuido del editor de cartas de dejar pasar un comentario firmado por un sujeto inexistente. La carta fue enviada por correo electrónico. No se tomó en cuenta ni el documento de identidad, ni la dirección. Su contenido no era oprobioso ni nada, pero la misiva perforó todos los controles de cuidado de edición.
No hay en los principios rectores de El Comercio y en ningún diario del país, creo, algo así como un Defensor del Lector Digital, una especie de CM que defienda en nombre del medio esos principios rectores que valen para el papel, como el Principio 10 de El Comercio: En defensa de la calidad de vida, que vela por el cultivo de los valores cívicos, "especialmente los que propugnan la libertad, la verdad, la honradez, la igualdad, el respeto por las buenas costumbres y el servicio a los demás".
No hay buenas costumbres en las opiniones que dejan los trolles cuando comentan una noticia en las plataformas digitales. No existe un código de ética que funcione para el papel y para la red. Y no me vengan con eso de que se restringe la libertad de expresión. En esos comentarios insultantes no hay solo libertad. Parafraseando al director de El Comercio podemos decir que las opiniones libres tienen libertad de expresión, pero no de difamación.

-----------------
Artículo escrito el miércoles 11 de Febrero de 2015 y publicado en Diario 16 el sábado 14 de Febrero de 2015.

13 enero, 2014

Concentración de medios o pluralidad informativa


Producir medios es como producir zapatos, dice un viejo aforismo liberal. Un negocio como cualquier otro. 
El razonamiento busca precisar que no hay diferencias entre producir un periódico o sandalias. Ambos se rigen al final por la ley de la oferta y la demanda. 
El mercado decide. El Estado debe estar al margen.
Sí y no. Desde el punto de vista económico, ambos son un negocio. Pero unidades de negocio diferente. 
Lo peor que puede pasar con comprar unos zapatos mal hechos es soportar un juanete. Pero la prensa escrita y su mal uso puede causar más daño que un escozor por zapato ajustado.
En un país sin instituciones, la prensa es un referente. Y en un clima tan polarizado, la libertad de prensa puede ser simplemente libertad de empresa. 
La libertad para abrir un negocio y obtener mediante asociación, compra o alianza empresarial, una posición de dominio en el rubro del mercado informativo puede significar –en determinadas circunstancias–, poner en riesgo la pluraridad informativa.
El Art. 61 de la Constitución Política del Perú busca moderar ese espíritu de libre mercado. 
“El Estado facilita y vigila la libre competencia. Combate toda práctica que la limite y el abuso de posiciones dominantes o monopólicas. Ninguna ley ni concertación puede autorizar ni establecer monopolios”.
“La prensa, la radio, la televisión y los demás medios de expresión y comunicación social; y, en general, las empresas, los bienes y servicios relacionados con la libertad de expresión y de comunicación, no pueden ser objeto de exclusividad, monopolio ni acaparamiento, directa ni indirectamente, por parte del Estado ni de particulares”.
En otras palabras, el Estado favorece la libre competencia en la medida que no haya abuso de parte de los actores. 
Es verdad que a este abuso la Constitución lo llama “exclusividad, monopolio o acaparamiento”, figuras que –Stricto sensu– no corresponden a la sociedad acordada entre los grupos El Comercio y Epensa, pero, el fondo del asunto es que pretende limitar el poder dominante que el propio Estado o un privado puede ejercer en “bienes y servicios relacionados con la libertad de expresión y de comunicación”.
Es cierto también que la fusión de ambos grupos periodísticos sólo se refierie a la parte logística, productiva y comercial de los diarios. Pero, la Constitución sin llegar a especificar  las distintas partes operativas de la unidad de negocio, dice que no puede haber un poder dominante, repito, en “bienes y servicios relacionados con la libertad de expresión y de comunicación”. E imprimir periódicos, distribuirlos y venderlos –además de facturar publicidad, la verdadera madre del negocio–, cae dentro de los límites planteados por la Constitución. 
El espírtu de este precepto constitucional es promover la libertad de pensamiento, la pluralidad informativa y de opinión, algo que, según han referido voceros de ambos grupos, no variará ya que ambos directorios mantienen sus respectivos equipos periodísticos y su línea editorial.
Esto es algo que todos los días se pondrá a prueba. La sociedad debe estar atenta y vigilante respecto a este tema que es el que realmente debe merecer interés público. La pluralidad informativa es señal de la salud democrática de una sociedad.
De manera, pues, que hay pues algunas sutiles diferencias entre producir zapatos y producir periódicos. Los primeros deben ajustarse siempre a hormas rígidas para que no nos causen daño, los segundos nos son beneficiosos cuando se salen de ellas. 


14 julio, 2010

Sentencias de la CIDH: dos puntos de vista

La controversia en torno a las sentencias de la CIDH ha reabierto un debate interesante donde un mismo hecho -el pago de 30 mil dólares- es interpretado de maneras diametralmente opuestas. ¿Es una indemnización?, ¿una reparación civil? ¿O un gasto administrativo? ¿Es para la sentenciada por terrorismo o para sus familiares?, ¿Debe el Estado cumplir a cabalidad esta sentencia o puede desconocerla? Los editoriales de hoy de los diarios El Comercio y La República son reveladores.







Indignantes indemnizaciones a terroristas

Las indemnizaciones ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor de condenados por terrorismo y de sus deudos han generado la indignación de políticos y ciudadanos.

El primer detonante fue el fallo de dicha entidad supranacional que ordenó el pago de 30 mil dólares a la sentenciada por terrorismo Lori Berenson, por un supuesto proceso irregular en el fuero militar durante el régimen fujimorista. El fallo de noviembre del 2004 fue acatado por el gobierno de Alejandro Toledo e incluye reparación por costas y gastos a favor de la emerretista.

El propio jefe de Gabinete del toledismo Pedro Pablo Kuczynski ha dicho sin tapujos que jamás hubiera firmado el decreto de urgencia 030-2005 de haber sabido que iba a servir para indemnizar a una subversiva.

Ahora, por otra sentencia de la corte, un grupo de deudos de los terroristas que se amotinaron en el penal Castro Castro en 1992 —y que entre otras atrocidades le arrancaron los ojos al PNP José Idrogo— recibirán 12 millones de dólares del Estado; mientras los deudos de las víctimas civiles de la subversión reciben apenas S/.3.780, según lo denunció la Asociación de Víctimas del Terrorismo, en reciente conferencia de prensa.

¿Cómo se ha llegado a esta barbaridad? Durante el gobierno de transición del presidente Valentín Paniagua, nuestro país se reinsertó en los organismos supranacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de la que el régimen fujimorista se había apartado. El doctor Paniagua buscaba con ello reforzar la democracia y la vigilancia de los derechos de todos.

Los cuerpos legales defensores de los terroristas interpusieron entonces una serie de recursos contra el Estado ante la referida corte, que ordenó nuevos juicios para los subversivos, en salas civiles en lugar de los llamados tribunales sin rostro que los habían sentenciado. Y así se hizo.

No obstante, por ingenuidad, exceso de celo legalista o simplemente por ignorancia supina de la terrible realidad sufrida por los peruanos, la corte acogió recursos de procesados por terrorismo que pedían indemnizaciones inaceptables.

Así, por ejemplo, se ha ordenado indemnizar a los deudos de los terroristas que murieron en los penales de Castro Castro y Canto Grande, pero no así a los familiares de las miles de víctimas de los subversivos.

El Perú no tiene por qué pagar reparaciones a quienes complotaron para destruir el Estado de derecho. Los subversivos asesinaron a inocentes civiles, ronderos, políticos, empresarios y valerosos policías y militares. Estos grupos criminales violaron a mujeres y niñas delante de sus familiares, esclavizaron a las poblaciones indígenas —como hizo Sendero Luminoso con los asháninkas—, destruyeron la infraestructura, ahuyentaron las inversiones y llevaron a toda una generación a crecer en el terror de la violenta incursión nocturna —en el ámbito rural— y de los estallidos de carros-bomba en la capital.

Apoyamos toda acción que garantice el orden y el imperio de la ley, en todas las instancias. Pero, no podemos dejar de expresar nuestra preocupación por la orientación equivocada de estos fallos de la corte, que desvirtúan el principio de justicia y son una pésima señal para el Estado moderno de derecho, democrático y promotor de la seguridad y la paz internas.

Saludamos, por ello, la decisión del jefe del Gabinete, Javier Velásquez Quesquén, quien declaró ayer que el Estado Peruano pondrá en marcha una serie de acciones legales ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para evitar el pago de más indemnizaciones a condenados por terrorismo.

No se trata de patear el tablero del sistema de justicia internacional sino de no acatar sinrazones. Nadie puede obligar a los peruanos y peruanas a recompensar a quienes desangraron nuestro país de modo vil.







Otra vez contra la Corte de San José

Una versión inexacta y tergiversada intencionalmente, que sostiene que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha “indemnizado” a la sentenciada por terrorismo Lori Berenson por un monto de US$ 30,000, ha dado lugar a la más furiosa y malintencionada campaña contra la Corte de San José en muchos años, al menos desde que el fujimontesinismo en su última etapa la emprendió contra la Corte y pretendió apartarnos de su competencia.

Hoy los mismos viejos enemigos de la jurisdicción supranacional de DDHH vuelven a la carga, cuestionando que los fallos de la CIDH deban ser acatados por los tribunales peruanos, algo que ocurre no por capricho, sino porque así lo dispone la Constitución vigente, ya que fue voluntad de nuestros constituyentes ratificar sin reservas el denominado Pacto de San José e incorporarlo a nuestra legislación interna.

De modo que, agotadas las instancias nacionales, podemos acudir a la Comisión Interamericana de DDHH y luego a la Corte, cuyas sentencias son de cumplimiento obligatorio para el Estado peruano.Pero vamos al caso que origina la campaña: los pretendidos US$ 30,000 entregados a Lori Berenson como “indemnización”.

No hay tal: dicha suma fue entregada a los padres de Lori Berenson como parte del pago de los denominados costos o costas por haber ganado un proceso al Estado peruano. Ellos habían litigado exigiendo que su hija fuera sometida a un debido proceso ante la justicia civil.

Por eso es que se juzgó a Lori Berenson nuevamente y nadie objetó la condena que entonces recibió y que acaba de cumplir en sus dos terceras partes, recibiendo el beneficio de la libertad restringida.

Ha correspondido al ex ministro de Defensa Ántero Flores Aráoz, a quien no podría calificarse precisamente de entusiasta de la Corte de San José, poner las cosas en su sitio. ¿Qué dijo el jurista Flores Aráoz? Pues que las sentencias expedidas con carácter final, sea por la justicia nacional o internacional, tienen que cumplirse, así no gusten o se esté en desacuerdo con ellas.

A continuación, refiriéndose al pago ordenado por la Corte de San José, dijo que no se trataba de una indemnización o reparación, sino de un reintegro al cual fue condenado el Estado peruano por haber perdido el proceso, y que se trata de un pago totalmente regular. Litigar ante la CIDH tiene un determinado costo, que la parte perdedora reintegra a aquella cuyos argumentos fueron acogidos por la Corte.

De modo que en el caso de este fallo o de otros de carácter polémico, correspondería en todo caso cuestionar a los procuradores del Estado peruano, que no supieron ser lo suficientemente convincentes en su argumentación ante la Corte, y no objetar el cumplimiento de una sentencia, frente a la cual el Estado puede pedir a los magistrados una “aclaración” sobre sus alcances, pero no negarse a acatarla.

20 junio, 2010

Aclaración a congresistas Menchola y Waisman

El congresista Walter Menchola (SN) me ha aludido en una conferencia de prensa realizada el 17 de junio de 2010 en el Congreso de la República -según reseña el diario El Comercio en su Sección Política, Página A-9-, señalándome como el “brazo político” del Ex Presidente Alejandro Toledo y relacionándome con un supuesta campaña mediática contra Luis Castañeda Lossio. Como base de su "argumentación", Menchola menciona el artículo de opinión "La democracia farsante" que me publicó El Comercio el día 16 de junio, sosteniendo que es un artículo "a favor de Toledo".

Por otro lado, el congresista David Waisman (PP) en entrevista concedida hoy al Diario Correo (20/06/2010) afirma que “intuye” que detrás de la campaña sistemática contra Luis Castañeda Lossio se encuentran “correligionarios de Perú Posible”. Prueba de ello, agrega, “un periodista del entorno más íntimo de Toledo y que tiene muchos años trabajando con él ha ingresado a laborar en el mencionado diario” (El Comercio).

MI RESPUESTA

Al congresista Menchola le aclaro que no soy el brazo político del Ex Presidente Alejandro Toledo. No milito en Perú Posible y mis responsabilidades no alcanzan la asesoría política, sino las coordinaciones de prensa, cosa muy distinta.

La ligereza de verbo del Sr. Menchola me lleva a pensar que debiera recibir un curso inmediato de Comprensión de Lectura o Interpretación de Textos, ya que mi artículo no se refiere al alcalde de Lima, sino a la forma como los partidos políticos en general eligen a sus candidatos en “primarias” delegadas.

Al congresista David Waisman le digo, con cariño, pero con firmeza, que está completamente equivocado. No he sido contratado por el Diario El Comercio y no formo parte de campaña alguna de desprestigio al alcalde Castañeda. Nada le costaba llamarme antes de responder inexactitudes y elucubrar falsedades.

Lamento que los congresistas Menchola y Waisman coincidan en su equivocación y vean fantasmas donde no los hay. Reconozco, sí, el derecho que tienen ambos de defender a personajes políticos de su preferencia.

Atte.,

Luis Alberto Chávez Risco
Periodista – DNI 09080454

17 junio, 2010

Aclaración al Diario Expreso

El Artículo "La democracia farsante" publicado en este blog y reproducido ayer en las páginas de Opinión del Diario "El Comercio", ha motivado un comentario sibilino del diario "Expreso", en su edición de hoy, que aclaro por esta vía, a la espera de que el tabloide haga lo propio mañana.

LO QUE DICE HOY EXPRESO EN SU SECCIÓN AZOTES Y CHICOTAZOS (17/06/2010):

El Comercio chakano
Tal como lo ha advertido EXPRESO, el autodenominado “decano” está trabajando a diario a favor de su candidato Alejandro Toledo. Y es que no sólo lo ayuda con su campaña de demolición para bajarse a Luis Castañeda sino que ahora le ha cedido un espacio en su página editorial a un hombre de confianza del “sano y sagrado”.


Chakano al 100%
En efecto, ayer la chakana celebró el ingreso a El Comercio de Luis Alberto Chávez, jefe de prensa de Alejandro Toledo, quien se despachó de lo lindo un artículo de opinión. En aras de la transparencia de sus lectores, hubiera sido bueno que el “decano chakano” precisara quién era su eventual colaborador”.

MI RESPUESTA

17 de Junio de 2010
Diario Expreso
Luis García Miró Elguera
Director


Asunto: aclaración a Sección "Azotes y Chicotazos" de hoy.

Sr. Director:

Está bien azotes y chicotazos. Pero no palos y maletazos que confundan a sus lectores. No hay ingreso alguno del suscrito al Decano, ni alianzas bajo la mesa que sólo un antitoledismo extremo puede ver en un simple artículo de opinión. Lo que hay es el ejercicio pleno de un derecho –este sí sagrado y consagrado– en la Constitución: el derecho a la libertad de opinión y crítica que me asiste como ciudadano y periodista; ejemplo de buenas prácticas democráticas que, dicho sea de paso, “Expreso” debiera también honrar, publicando, como espero, estas líneas aclaratorias. Por lo demás, mis opiniones pueden seguirlas regularmente en: http://politikha.blogspot.com/

Atte.,

Luis Alberto Chávez Risco

Periodista - DNI: 09080454

ACTUALIZACIÓN AL 22 DE JUNIO DE 2010

Expreso sigue en su campaña desinformativa. Hoy (22/06(2010) en su sección de chismes y trascendidos publica esta inmerecida perla. ¿Cisma por una colaboración? Por favor... sólo en su crisma, señores, sólo en su crisma. Pero, bueno, ¿qué esperaban?... no es el Expreso de D´Ornellas. Ustedes me entienden.

"Entran en trompo
A propósito del “decano chakano”, la revelación de AZOTES Y CHICOTAZOS sobre la acogida dada en su página editorial a Luis Alberto Chávez, jefe de Prensa de Alejandro Toledo, provocó un cisma en la Alta Dirección de diario del Jirón Miroquesada. Al parecer no todos estaban enterados de quién era su eventual colaborador. Bueno, faltaba más, sigan leyéndonos para enterarse de las cosas que suceden en su diario."