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23 enero, 2021

Poder nacional y potencial nacional


Quienes pasamos por el Centro de Alto Estudios Nacionales (CAEN) nos quedamos para siempre con el estudio sistemático de la Realidad Nacional, la Defensa y el Desarrollo como pilares del Bienestar y la búsqueda, aceptación y difusión de los Objetivos Nacionales necesarios para afianzarnos como Nación e Identidad.

 

La visión estratégica que plantea el CAEN desarrolla, además, dos conceptos clave para entender la respuesta que eventualmente puede asumir el Estado en situaciones extremas como una guerra, un desastre natural, una calamidad o un ataque pandémico: el poder nacional y el potencial nacional. 

 

Tener un sistema público de salud por un lado y un sistema privado por el otro es parte del potencial nacional. En situaciones de normalidad, los pacientes acuden a los centros de salud, según donde estén afiliados. Pero ante una situación excepcional —una guerra o un megaterremoto—, el Estado puede disponer la unificación de este sistema pensando en la vida y la salud de las personas. Esto ya es el poder nacional.

 

El potencial nacional, entonces, es la totalidad de medios tangible o intangibles que tiene el Estado que, en circunstancias ad hoc, puede transformarse y pasar a formar parte del poder nacional. La discusión entre una y otra situación es definir las “circunstancias ad hoc”, las características especiales en que se toma y se basa la decisión.

 

En una guerra convencional no hay mucha explicación que valga. El desastre se aprecia con abrir la ventana. La conducción del Estado pasa a una situación de conmoción y emergencia, y dispone de todos los recursos. No es tan claro en el resto de circunstancias. Incluso un megaterremoto podría tener dificultades para que un gobierno democrático convierta el potencial nacional en poder nacional.

 

Pienso en la pandemia global que nos afecta y que cada vez vemos que empieza a tener situaciones de descontrol que amenazan la seguridad ya no solo de las naciones, sino, el género humano. Por las informaciones más recientes sabemos que el virus se resiste y muta, incluso, ante el poder de las vacunas. Desde España se confirma su salto de humano a visones, como sucedió antes en Dinamarca y Noruega. ¿Qué pasaría si salta a otra especie viva, un animal doméstico, por ejemplo? 

 

En la primera ola nuestro país no tuvo capacidad inmediata de producir plantas de oxígeno. Es decir, potencial latente tuvo, posibilidad real, también. Allí están nuestras empresas metal-mecánicas, industria nacional que ha sobrevivido a mil vaivenes y desórdenes de la economía y la política. Listas para operar, pero sin pedidos para hacerlo. Ni interés de parte del sector público para involucrarlas.

 

Lo que faltó no fue decisión para pasar del potencial nacional al poder nacional, sino voluntad política para incorporar al sector privado a la lucha efectiva contra la pandemia, coordinación eficaz para unir esfuerzos. El Estado fue torpe en la administración de su bonanza económica. En lugar de abrir el primer nivel de contención del virus (las postas médicas), lo cerró, derivando a todo tipo de pacientes a los hospitales públicos de mayor nivel.

 

Esta semana, gracias al esfuerzo de la sociedad civil, Respira Perú, iniciativa solidaria formada por la Conferencia Episcopal Peruana, la Sociedad Nacional de Industria y la Universidad San Ignacio de Loyola, junto a Motores Diesel Andinos S.A. (Modasa), lograron unir voluntades y presentaron las primeras seis plantas de oxígeno ensambladas 100% en el Perú. Es decir, hicieron realidad el potencial nacional en una de sus características, la latencia, que es pasar de la idea de medios aún no aprovechados —la línea de producción de la empresa— al efectivo ensamblaje de piezas para obtener una planta de oxígeno medicinal que produce 20 m3 por hora.

 

Qué importante que, a inicios de esta segunda ola, el Perú dé el primer paso para recuperar su autonomía en la producción de oxígeno medicinal. En este rubro hoy tenemos potencial nacional real. Para convertir este potencial en poder nacional, el sector público y privado debieran permitir operar esta línea de producción, activar su nivel de producción de 20 plantas por mes. ¿Es posible? Sí. Siempre que tengamos una mirada estratégica de nuestro potencial nacional y limemos la desconfianza que deteriora la relación entre unos y otros, paralizando todo. 

 

 

 

03 marzo, 2019

El esquivo camino al desarrollo


¿Cuál debe ser la ruta al desarrollo del Perú? Muchos caminos se han intentado. Algunas ideologías prevalecieron. Todas aportaron algún cambio. Un grado de mejora. Para unos más que otros, es cierto. Pero, avanzamos. En casi 200 años de República hemos tenido un esquivo camino al desarrollo. Pasamos del guano a la minería. Interrumpimos la agricultura y casi no tuvimos industria. 

Hoy el mundo ingresa de manera veloz a la Cuarta Revolución Industrial, y nos seguimos haciendo la misma pregunta: ¿qué hacer para dar el salto al desarrollo? El World Economic Forum (WEF) advirtió hace dos años que por lo menos "el 35% de las destrezas exigidas para empleos en todas las industrias cambiarán en 2020”. ¿Qué estamos haciendo frente a ello?

Estados Unidos, China, Japón y Europa avanzan hacia una alta tecnologización. Un mundo de máquinas, donde el ser humano es reemplazado y los robots compiten en costo/hora con obreros y agricultores de carne y hueso de otras latitudes, entre ellas, América Latina.

La agroexportación tiene un espacio. La agricultura de subsistencia, como la conocemos, no. En la medida que los mercados internacionales se vuelvan más competitivos y exigentes, la agricultura de subsistencia será casi de sobrevivencia. Un banano de Tumbes regado con agua contaminada no tiene mercado externo asegurado. En cambio, una uva de Piura con campos regados con tecnología del agua, dosificada y limpia, llega tranquilamente a cualquier mesa del mundo.

Pero la base no es la tecnología. Ese, más bien, es el resultado, la consecuencia del verdadero camino al desarrollo: La Educación.

Educar y fomentar habilidades especializadas y avanzadas contribuye al crecimiento económico personal, promueve la productividad y contribuye al crecimiento económico. La tarea del Estado debe ser proporcionar este tipo de educación competitiva que genere la creatividad, la autoconfianza y desarrolle las potencialidades de nuestros jóvenes.

Nuestro país invierte el 0,12% del PBI en Investigación y Desarrollo, cifra por debajo de otros países de la región. Brasil invierte el 1,28% de su PBI. Argentina el 0,53% de su PBI. Chile el 0,36% de su PBI. Y Colombia el 0,27% de su PBI.

Tenemos apenas 0,2 investigadores por cada 1.000 integrantes de la PEA, mientras que el promedio en América Latina es de 1,57. Los retos son enormes, pero tenemos que empezar ya, si queremos evitar verdaderas catástrofes sociales más adelante. Por ahora, el Estado peruano invierte 4,8% del presupuesto de Educación en becas. Colombia invierte 7% y Chile invierte el 10,3%.

Si queremos transformar la productividad de nuestro país, si queremos incentivar el talento de nuestros jóvenes, debemos empezar por triplicar el fondo para becas de estudios en universidades peruanas y en el extranjero. Ese debiera ser el mejor regalo para los jóvenes en el Perú del Bicentenario: triplicar el presupuesto de Beca 18.

El camino al desarrollo, para que no sea esquivo, debe invertir en nuestra gente, en nuestros jóvenes. El recurso humano, es el mejor capital de un país, de una Nación. Pero el mejor capital de un ser humano es su formación integral; su conocimiento, su capacidad creativa, sus valores y el coraje para asumir los retos y salir adelante.



28 marzo, 2014

Modelo Cuenca de Lurín: Gestión del agua para salir de la pobreza


El cambio es posible. En las alturas de la Cuenca de Lurín –a dos horas y media de Lima– existe una experiencia que lo demuestra. El cambio gira alrededor del almacenamiento y manejo racional del agua, la introducción de nuevas técnicas de cultivo y riego y la asociatividad de los hombres y mujeres del campo para  ser considerados sujetos de crédito e ingresar competitivamente al mercado.
El impacto: la mejora directa en su calidad de vida y el ascenso social que lenta, pero sostenidamente, los viene sacando de la pobreza.
Represas altoandinas
El primer gran cambio fue observar los andes y descubrir que en las zonas más altas, llueve entre diciembre y marzo; es decir, se produce abundante cantidad de agua que va al río y termina en el mar. Agua hay, lo que falta es infraestructura física para almacenarla.
Los pobladores de San Andrés de Tupicocha, liderados por el entonces comunero y hoy alcalde del distrito, Teodoro Rojas, idearon y propusieron construir reservorios de mediana capacidad en las depresiones naturales de las laderas de los cerros, ayudados por muros de contención con lo que llegan a convertirse en verdaderas represas.
Construyeron 8 reservorios que en cojunto almacenan 1 millón de M3 de agua de lluvia. Hoy, se tiene proyectado construir las represas de Chanape y Huillcapampa con capacidad para almacenar 7 y 8 millones de M3 de agua, respectivamente, que servirán para irrigar 10 mil nuevas hectáreas de tierra.
Riego tecnificado
El segundo cambio fue el riego tecnificado. Los agricultores constataron que el agua almacenada no podían desperdiciarla sembrando con el tradicional método de “inundación” de las chacras. Buscaron ayuda técnica y no sin esfuerzo vencieron la desconfianza inicial de regar “solo con gotitas”.
Al gestionar eficientemente el agua, ampliaron sus tierras de cultivo y lograron tener dos campañas al año. Una, producto de la estación de lluvias y la otra regada con agua de las represas.
Impacto económico
Tener excedente de producción en una época en la que no todos cosechan, les enseñó las técnicas de mercado, empezando por la básica ley de la oferta y la demanda. A mayor producción, menor precio. Si el producto es escaso, el precio sube.
El caso de la arveja es notable. En época de mayor producción se comercializa a 1.30 soles el kilo. Pero, cuando pocos tienen en stock, su precio se eleva hasta 3.50 soles el kilo.
La agricultores de Lurín aprendieron una lección para toda la vida: quien maneja el agua, maneja el mercado. El desarrollo de capacidades para la innovación productiva es la tercera pieza de este engranaje para salir de la pobreza.
Asociatividad y confianza
El mercado también les enseñó que no basta tener un producto para comercializar, sino que este debe ser de calidad y en una cantidad que el propio mercado demanda. De manera que de agricultores de subsistencia pasaron a ser productores y empezaron a formar sus respectivas asociaciones.
Formar asociaciones de productores les permitió a su vez que el sistema bancario les abriera las puertas y se generara, en el proceso de evolución económica, una condición necesaria para el éxito: confianza.
Indicadores y validación
El desarrollo y monitoreo de esta experiencia de desarrollo en la Cuenca de Lurín ha estado a cargo del Centro Global para el Desarrollo y la Democracia (CGDD). Se inició el año 2010 y a lo largo de cuatro años ha contado con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (FOMIN-BID) y la Fundación Interamericana (FIA).
Para certificar el avance del proceso y extraer algunas conclusiones, el 2010 se trazó unas líneas de base y se aplicaron encuestas de seguimiento el 2011, 2012 y 2013 a 123 familias en cinco distritos del ámbito de intervención, de un total de 700 familias. Se analizó la estructura productiva, innovaciones y rendimientos por cultivos, ingresos y empleo, cambios en estratos sociales, actitudes y capacidades de las familias.
El estudio concluye que la mejora de la competitividad de las familias y las localidades es una condición necesaria para superar la pobreza en forma sostenible, para lo cual se requiere producir con calidad, desde un soporte de capacitación e información a los productores, a fin de que conozcan las potencialidades de sus productos.
Esta experiencia se desarrolla en una de las 53 cuencas orientadas al Pacífico que tiene el Perú. Dependerá ahora que las autoridades regionales, nacionales -Ministerios de Agricultura, Producción-, analicen su viabilidad y conviertan la experiencia de manejo integral del agua en una política de Estado para las cuencas altoandinas del Perú.
EL PROCESO DEL CAMBIO
Los resultados muestran que la inversión en el capital social, la gestión eficiente del agua, la innovación técnica en el campo, y la asociatividad son componentes de un proceso que fortalece la confianza de los productores para insertarse en el mercado de manera competitiva y salir de la pobreza. Veamos las características de este cambio, distrito por distrito:
Antioquía.- Los productores exitosos se incrementan como consecuencia de la diversificación productiva en fruticultura, servicios turísticos y transformación de frutales, así como la ampliación de la producción agrícola. También disminuye el número de familias del estrato bajo, y se crea un patrón de distribución más equitativo.
Langa.- los productores exitosos se dedican más a actividades como servicios turísticos, transformación de frutales y fruticultura. El crecimiento económico disminuye el porcentaje del estrato muy bajo y aumenta el porcentaje del estrato alto.
Lahuaytambo.- los productores exitosos se caracterizan por combinar actividades de fruticultura y actividades no agrícolas, como el comercio. Con el crecimiento económico disminuyó el porcentaje del estrato muy bajo y aumentó el del estrato bajo y alto, logrando un crecimiento más homogéneo o inclusivo.
Tupicocha.- los productores exitosos se caracterizan por una mayor dedicación a la producción de forrajes, ganadería y la producción agrícola de pan llevar (arvejas, papas). Con el crecimiento económico disminuyó el porcentaje del estrato muy bajo y surgieron los estratos medio y muy alto. Fue el distrito con mayor crecimiento en la cuenca.
San Damián.- los productores exitosos se dedican más a la fruticultura y a las actividades no agrícolas y a la expansión de tierras agrícolas. Con el crecimiento económico se constata un aumento del estrato alto y muy alto y también del estrato muy bajo.

* Artículo publicado en Diario 16. Lima, 27 de marzo de 2014. Pp. 8 y 9.

28 septiembre, 2010

Muhammad Yunus, perfil presentado en Lima

Muhammad Yunus no es un filántropo, o mecenas. Tampoco es un hombre de caridad. Muhammad Yunus es un economista, graduado en la Universidad de Vanderbilt, Estados Unidos. Es también un banquero. Pero la mejor forma de definirlo es quizás la de ser un hombre visionario.

En 1976, Bangladesh, su país de origen, vivía amenazado por la hambruna miles de hombres y mujeres estaban condenados a la muerte.

Yunus decidió observar la situación de pobreza en Bangladesh y entenderla -no desde un punto de vista caritativo-, sino, de economista y de banquero.

Encontró que muchos de los pobres se encuentran en esa condición debido a una serie de trabas que el propio sistema les crea.

No tienen acceso al mercado, por lo tanto, viven al margen de el. Carece de una dieta elemental, sufren por lo mismo muchas enfermedades; y en los casos más extremos, ni siquiera tienen ropa.

Lo único que tienen los pobres –reflexionó Yunus- es una gran mano de obra, especializada muchas veces… y cero ahorros.

Yunus sacó de su bolsillo 27 dólares y se asombró de la cantidad de gente que podía beneficiarse con esa pequeña cantidad de dinero.

Fue así como nació el Grameen Bank o Banco de los Pobres, una entidad que otorga microcréditos a los pobres sin exigirles alguna garantía.

Donde otros sólo vieron problemas y necesidad, él vio confianza y oportunidad.

El profesor Yunus introdujo un nuevo concepto del crédito. Y revolucionó las finanzas, haciendo lo contrario de lo que hacen los grandes bancos.

El Grameen Bank, ofrece “micropréstamos" o "microcréditos", para los excluidos, los menesterosos, los hambrientos, pero también presta pequeñas cantidades de dinero a mujeres y hombres emprendedores.

Por eso se le conoce en el mundo como el Banco de los Pobres.

Desde su fundación, el Banco tiene una tasa de recuperación de los préstamos del 98.6 por ciento. Esa es otra característica de los que menos tienen: los pobres honran sus compromisos financieros.

El Grameen Bank ha sido pionero en el microcrédito y sirve como ejemplo a las instituciones de microfinanzas en todo el mundo.

Hoy en día, más de 250 instituciones en casi 100 países operan programas de microcrédito basado en la metodología Grameen.

Este esfuerzo por ayudar a los más pobres -no regalándoles pescado, sino, enseñándoles a pescar-, hizo que Yunus y el Grameen Bank ganaran el 2006 el Premio Nobel de la Paz.

Gracias a él, el crédito no es sólo una herramienta generadora de ingresos; es un arma poderosa para el cambio social; un medio para que los pobres recuperen su dignidad.

Por eso hoy lo tenemos entre nosotros, gracias a un esfuerzo del Centro Global para el Desarrollo y la Democracia y del Presidente Alejandro Toledo.

Los hombres y mujeres emprendedores de estas tierras lo saludan.

¡Y le agradecen su esfuerzo y dedicación por ayudarlos a salir de la pobreza con trabajo, confianza y dignidad!

¡Bienvenido al Perú, Profesor Muhammad Yunus!


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Este perfil lo hice como guión del video presentado en la exposición del Profesor Muhammad Yunus en Lima, "Haciendo negocios desde abajo", Hotel Los Delfines, 27 de setiembre de 2010, organizado por el Centro Global para el Desarrollo y la Democracia.

19 agosto, 2009

Paucartambo: la protesta de la abundancia

La protesta de la comunidad de Paucartambo, no es fruto de la escasez, sino de la abundancia. A diferencia de otros lugares que demandan mayor presencia del Estado o aumento presupuestal para obras de infraestructura, los comuneros de esta zona de Pasco, reclaman el uso productivo del fondo de fideicomiso creado por la empresa privada que administra la Central Hidroeléctrica de Yuncán.

No faltan recursos. Existen. No son del Estado. Provienen de la empresa privada. Pero no se sabe cómo gastarlos.

En este caso, se trata de un modelo de gestión mediante el cual el Estado entrega a los privados el aprovechamiento de los ríos Paucartambo y Huanchón para la producción y comercialización de electricidad. Es un contrato de usufructo que deja como beneficio para las comunidades impactadas un aporte general de 24 millones de dólares en los 30 años de concesión.

Para administrar ese Fondo Social se creó un comité de gestión que, según los dirigentes comunales, en siete meses ha pagado sueldos por 196 mil soles en asesorías para adquirir una ambulancia, una motocicleta y un programa de apoyo a la educación. Nada más.

Nuevamente el problema es la incapacidad de gestión para invertir los fondos.

En asamblea, los pobladores de Paucartambo decidieron que parte del Fondo Social se utilice para comprar fertilizantes; un insumo básico para la agricultura. Como nadie les hizo caso su protesta desbordó la paciencia y tomaron las instalaciones de la hidroeléctrica.

La respuesta del Estado fue enviar un grupo de policías a negociar. Cuando éstos fallaron acudieron el propio director de la Policía Nacional y el viceministro del Interior. En la práctica, resolvieron el conflicto, evitaron un baño de sangre, pero de nada les valió. El viceministro fue desaforado de su cargo y los dirigentes comuneros serán llevados a proceso acusados de secuestro.

No se puede cometer tantos errores en el manejo de las crisis sociales.

La protesta de Paucartambo revela que la interlocución entre gobernantes y gobernados está en crisis.

Los fondos de fideicomiso fueron creados para que las zonas más pobres se beneficiaran del usufructo de las riquezas naturales asentadas en sus territorios: minerales, hidrocarburos o fuentes de energía renovables.

Era una forma de demostrar que el capital privado, la riqueza, genera desarrollo tangible, inmediato, en la zona de impacto ambiental del recurso. Era al mismo tiempo una fórmula para disminuir el recelo de las comunidades ante la llegada de inversionistas.

La protesta de los comuneros de Paucartambo es válida. Ellos reclaman que se compre fertilizantes para producir alimentos, pastos para su ganado. Y no quieren que el dinero sea administrado por el Banco Agrario porque saben que además de los intereses que les cobren, al final, el fondo se lo comerá la burocracia estatal.

Los policías no deben negociar. Correcto. Pero nadie dice que este gobierno eliminó los canales de interlocución existentes como el CND y el INDEPA que tenían asiento en el Consejo de Ministros.

El fondo del fideicomiso debe invertirse en proyectos productivos, pero también en insumos –como el fertilizante que se reclama– que permita que la gente siga viviendo y siga creyendo que la inversión en sus tierras les trae un beneficio concreto.

Para los comuneros de Paucartambo la idea de cornucopia no arroja monedas, sino frutos de la tierra.

02 agosto, 2009

Núcleos Ejecutores y Universidades

El Presidente García insiste en defender los Núcleos Ejecutores. La idea, en principio, no es mala. Ni nueva. Es una experiencia de autogestión comunal que se ha ido perfeccionando en el tiempo.

Empezó con Fujimori quien la utilizó para clientizar a los más pobres, desconociendo la institucionalidad local.

Durante el gobierno de Alejandro Toledo se encontró a los Núcleos Ejecutores manejados exclusivamente por el gobierno central a través de FONCODES.

Lo que se hizo fue descentralizar su operatividad a través de los gobiernos locales.

La idea era destinar recursos directamente a los más pobres para que pudieran mejorar su calidad de vida, fortaleciendo corredores económicos y microcuencas, con proyectos productivos no sólo de infraestructura, sino también empresas familiares en turismo, artesanía y agroexportación.

Era enseñar a pescar antes que regalar pescado.

El problema siempre fue cómo avanzar en la calidad del gasto. El asesoramiento técnico a las comunidades organizadas era siempre escaso. Las municipalidades y los gobiernos regionales tienen serias limitaciones presupuestales para contratar técnicos.

Entonces, qué hacer.

Una idea de un gran dinamismo social es extender el Servicio Civil de Graduandos (SECIGRA) para todas las carreras universitarias. Vincular a los jóvenes profesionales formados en las universidades públicas y privadas del país con los Núcleos Ejecutores del campo y la ciudad. Unir teoría y praxis.

Hoy esta opción de profesionalización –mediante la cual los universitarios realizan un año de trabajo de campo para obtener su licenciatura- existe sólo para estudiantes de Medicina, Odontología y Derecho.

Extender esta modalidad a todas las carreras universitarias sería emprender una verdadera reforma universitaria vinculando a jóvenes profesionales egresados de Ingeniería, Economía, Administración de Negocios, Hotelería, Gastronomía, etc. con la realidad y la potencialidad que ofrecen diversas ventanas de oportunidad del interior del país.

De esta manera, miles de jóvenes profesionales egresados de las universidades públicas y privadas se incorporarían rápidamente a trabajar con las comunidades campesinas, organizaciones rurales, barriales y juveniles, pero también con las municipalidades o gobiernos regionales, para asesorar técnicamente a nuestros hermanos del campo.

Es cuestión de tomar la iniciativa y llevarla adelante. Este el momento de invertir en la educación de los jóvenes. Sería una oportunidad maravillosa para formar generaciones de peruanos y peruanas vinculados al desarrollo de su país, aportando lo que aprendieron en las aulas y recogiendo lo que el pueblo, en la práctica, es capaz de enseñarle.

Se haría realidad la parte más constructiva de la arenga que a mediados del Siglo XIX lanzara Manuel Gonzales Prada, ¡Jóvenes a la obra!, pero, lo que es mejor, tendríamos seguramente ciudadanos profesionales que entenderían mejor a su país. Y comprometidos con su desarrollo.

24 agosto, 2008

Indepa debe recuperar su autonomía

Políticamente el gobierno buscará ganar en la mesa lo que ha perdido en la cancha. Está claro que el Ejecutivo no promulgará la derogatoria de los decretos legislativos 1015 y 1073 aprobada por el Congreso. Por el contrario, buscará llevar a los representantes de las comunidades indígenas a la mesa de negociaciones, discutir los alcances y beneficios de las leyes derogadas y mantener su posición de modernizar las relaciones de comercio de la tierra en la selva, sea mediante la observación parcial de la norma aprobada en el Congreso o presentando una nueva iniciativa legal.

Es lo que se puede leer entrelínea de las declaraciones del premier Del Castillo, la ministra de Justicia, Rosario Fernández, y el legislador aprista Aurelio Pastor. Las poblaciones indígenas no pueden, pues, darse por ganadoras. Apenas si hemos visto la primera parte de un juego más largo y más complejo que la aplastante, diversa y a la vez frágil mayoría opositora armada en el Congreso.

Quizás sea oportuno el momento para que las comunidades indígenas recuperen la autonomía, económica, política, administrativa y financiera que tuvieron desde que en abril del 2005 se creó el INDEPA como un organismo público de rango ministerial, rector de políticas nacionales, adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros y con jurisdicción en el ámbito nacional.

El INDEPA fue concebido como un espacio de concertación entre los representantes de los pueblos andinos, amazónicos y afroperuanos y el Estado. Sin embargo, con este gobierno, dentro de lo que se llamó la reestructuración del Estado que no fue más que la fusión desesperada de organismos públicos, el INDEPA fue subsumido y olvidado en un rincón por el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES).

Así pasó de ser un ente de diálogo entre las comunidades indígenas amazónicas, andinas y afroperuanas, promotor de políticas nacionales, a un ente ejecutor de políticas sectoriales partidarias. En febrero del 2007, el INDEPA pasó a depender del MIMDES y en junio de este año el Ejecutivo nombró como su presidente ejecutivo a Mayta Cápac Alatrista Herrera, regidor aprista del Concejo Municipal de Lima Metropolitana.

La tarea para el INDEPA debiera ser, entonces, recuperar su autonomía institucional para desde allí cumplir con el objetivo fundacional de formular y aprobar la política, programas y proyectos de alcance nacional para el desarrollo integral de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano, así como concertar, articular y coordinar las acciones de apoyo, fomento, consulta popular, capacitación, asistencia técnica, y otros, de las entidades públicas y privadas, a favor de sus comunidades.

Sentarse a conversar con el Ejecutivo en otras condiciones podría significar que la victoria de ayer cambie de signo; más aún cuando lo que se ha derrotado es la política del Perro del Hortelano que el presidente García planteó como punto de partida para el desarrollo de la selva.



19 agosto, 2008

El perro del hortelano y la selva nativa

El levantamiento de las comunidades indígenas contra los decretos legislativos que modifican su relación con la tierra es el más duro golpe a la política del “Perro del hortelano” propuesta por el reconverso presidente Alan García.

La relación de las comunidades indígenas de la selva con la tierra es cultural antes que económica. Y esto es no sólo un diferente punto de vista, sino un esquema de pensamiento distinto.

Para comunidades como los achuar, machiguengas, candoshis, huambisas o asháninkas el concepto de libertad para comprar o vender sus tierras, no se entiende. El comercio de libre mercado carece de lógica entre poblaciones que se mueven en una economía primaria pre capitalista.

Son dos mundos diferentes. Uno, el expresado por la propuesta presidencial de potenciar el desarrollo vía la inversión de capitales privados nacionales o extranjeros y la libre disponibilidad de tierras, frutos, bosques, minerales, animales. Otro, el unido a cosmovisiones ancestrales.

La palabra desarrollo no suena igual en ambos lados de la mesa. Para unos es integración al mundo moderno. Para los otros es invasión a sus costumbres. Vargas Llosa reflexionó sobre esta paradoja en El Hablador. ¿Podemos condenar a estos connacionales a seguir viviendo con taparrabo toda su vida y condenar a sus hijos a no disfrutar de los avances de la libertad, la democracia y el desarrollo?

Pero ¿alguien se ha preguntado primero si esas comunidades nativas quieren vivir a nuestra manera? ¿No se ha llegado acaso a un acuerdo de mutua exclusión con los No Contactados al dejarlos vivir libres por el bosque sin hacer nada más que mirar sus débiles e inocuas flechas cuando los detectan nuestros helicópteros?

No es la ideología lo que ata al hombre de la selva, como sostiene la propuesta del Perro del Hortelano. Es la cultura. Y esto es lo que protege legislación como el Convenio 169 de la OIT. Las minorías étnicas deben ser consultadas ante cualquier cambio de legislación que altere sus formas de vida.

El decreto legislativo 1015 y su modificatoria 1073 cambia la organización de las comunidades nativas. No sólo la forma de votar. Estos decretos facilitan la enajenación de las tierras, lo que significa que, en la práctica, se puede desligar a las comunidades de su vínculo cultural con la tierra. Esto es lo que se llama identidad cultural; el derecho que tienen las comunidades a vivir según su propia forma de entender y ver la vida. Algo difícil de comprender desde una óptica occidental y cristiana.

28 mayo, 2008

Matuk prueba manipulación de cifras de pobreza

(Farid Matuk, desde Irak) Los resultados de pobreza entregados ayer lunes 26 de mayo de 2008, dejan perplejos a más de un científico social, por la extraordinaria reducción de la pobreza en diez puntos en dos años, ciertamente una marca mundial, que convocará a numerosos extranjeros curiosos de saber como se logra esta acelerada reducción de la pobreza.

El día de hoy, martes 27 de mayo de 2008, me enteré de una característica no documentada de la medición de la pobreza que explica como se logra esta acelerada reducción de la pobreza en base a un artificio matemático, que a comienzos de 2006 había documentado para un artículo de la Revista Coyuntura de la Universidad Católica.

En dicho artículo explicaba que existen cinco pasos matemáticos críticos para distorsionar la medición de la pobreza, y como en la medición del año pasado y en la del presente año se ha manipulado –con absoluta certeza– dos de los cinco pasos críticos que determinan la línea de la pobreza, y por ende el total de pobres.

El primero de ellos ha sido modificar el centro de gravedad de la población de referencia, es decir donde esta el centro de la sub-muestra que determina la línea de pobreza. Desde el año pasado, el centro de gravedad son los hogares ubicados en el 38% de la distribución del ingreso, mientras que todos los estudios anteriores tenían por centro de gravedad el 40% de la distribución del ingreso.

Es matemáticamente posible demostrar que centros de gravedad más cercanos al cero de la distribución del ingreso, implican líneas de pobreza mas bajas, y por lo tanto más hogares dejan de ser pobres.

El segundo de ellos ha sido modificar el rango de referencia de la población que determina la línea de pobreza. Desde el año pasado, el rango de referencia son dos quintos de la población, mientras previamente era únicamente un quinto de la población. Ahora se tiene como rango de referencia los hogares ubicados entre el 18% y el 58% de la distribución del ingreso, mientras que antes eran los hogares ubicados entre el 30% y 50% de la distribución del ingreso.

Es matemáticamente posible demostrar que la ampliación del rango de referencia que incluye más que proporcionalmente hogares cercanos al cero de la distribución del ingreso, implica líneas de pobreza más baja, y por lo tanto más hogares dejan de ser pobres.

Estas dos modificaciones, efectuadas desde el año pasado, han sido mantenidas en secreto y no han sido documentadas. Los programas de cómputo, donde un especialista identificaría estas modificaciones, también son mantenidos en secreto desde el año pasado.

En síntesis, se ha calibrado artísticamente el centro de gravedad y el rango de referencia, para obtener el deseado resultado presidencial de una abrupta reducción de la pobreza. Antes eran 30%-50%, y ahora son las exóticas cifras de 18%-58%.



27 mayo, 2008

Urgente revisar cifras de pobreza en el Perú

No hay consenso entre los técnicos más destacados del país respecto a la seriedad del cálculo de la reducción de la pobreza. Nadie conoce la metodología utilizada. Como hoy, hace un año, Farik Matuk –exiliado político en Irak– escribió: “El día de hoy el diario Gestión, informa que el INEI tendrá las nuevas cifras de pobreza para Setiembre, previamente la agencia Andina el 7 de Junio informó que las cifras de pobreza estarían listas para Julio, e inicialmente el diario El Comercio el 26 de Febrero comunicó que las cifras de pobreza estarían para Marzo”.

Desde entonces, las cifras oficiales se manejaban envueltas en una aureola de misterio. El primer cambio metodológico lo hizo el presidente García en su Mensaje a la Nación en julio del 2006. En lugar de seguir con la medición de evolución de la pobreza por gasto (hogares que gastan menos de lo necesario para vivir), García presentó presentar la pobreza por Necesidades Básicas Insatisfechas (calidad de vivienda, servicios públicos, acceso a educación, y hacinamiento en el hogar).

Según Matuk, el INEI postergaba los resultados de pobreza por gasto correspondientes a 2005 y 2006, y además ocultaba las bases de datos que permiten un cálculo independiente de la pobreza por analistas, universidades u ONGs. “Esta postergación sistemática es ya sospechosa porque no solo muestra impericia, sino tambien malevolencia al impedir el acceso a la información”.

Hoy la reducción de la pobreza en más de cinco puntos porcentuales en un año suena como a proponer que el Perú realice las olimpiadas el 2016. Angustiado por lo que viene ocurriendo Matuk me acaba de escribir: “Como parte de la manipulación informativa, el Premier adjudica el 39.3% de pobreza del 2007 como un resultado del segundo año de gobierno, lo cual explica porque el año pasado se afirmó que la pobreza el 2006 era 44.5%, y que el 2005 había sido 48.7%”.

“De esta manera, en dos años de gobierno que insólitamente empiezan en 2005 la pobreza se redujo diez puntos, lo cual es un resultado absolutamente inversosimil. Pero permiten entender porque la cifra previa de pobreza de 48% para 2006 fue revisada cuatro puntos hacia abajo el año pasado”.

“El hecho fundamental es que las "rutinas de programación" del 2006 y del 2007 son secretas, y por ello no existe manera independiente de verificar los resultados de pobreza publicados el año pasado y el presente, siendo lo único disponible la honorabilidad de los notables convocados por el INEI”.

Si no tenemos cifras reales sobre los avances en materia de lucha contra la pobreza, se genera desconfianza en los inversionistas privados. El propio Estado no podría planificar el desarrollo y la aplicación de políticas públicas en los lugares que más lo necesitan. Y, lo que es peor, podríamos estar alimentando falsas expectativas de mejoramiento en la población que no se condicen con la realidad y que pueden revertir en la agudización de los conflictos sociales.

¿Qué hacer? Formar una comisión técnica del más alto nivel, con especialistas de las universidades públicas y privadas del país (y si es encesario con asesoramiento externo) para que se revise la metodología del INEI. La pobreza no se puede revertir en el papel. Tiene que verse objetivamente en los bolsillos de la gente.