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22 enero, 2015

Tuiteros y faltosos *


El debate se ha encendido estas semanas en las redes. Se ha vuelto por momentos agresivo, achorado, faltoso. Tanto que una organización seria como Transparencia ha emitido un decálogo para elevar el debate político en redes. http://www.10criterios.pe
Destacable el esfuerzo y ayudará mucho a la democracia. Me temo, sin embargo, que la lengua viperina del pajarito azul seguirá suelta por un buen tiempo.
Comentarios subidos de tono, dardos envenenados, provocadores y hasta ofensivos, hace tiempo, provienen de todos lados.
En ese aspecto, la arena política es un lodo de puercos. Y los medios, en muchos casos, no son más que la extensión de esa mugre.
Hay mucha hipocresía en este tema, para ser sinceros.
Las nuevas tecnologías de la información han cambiado nuestra manera de entender el mundo y de relacionarnos en él, pero no han cambiado nuestro código genético fallido.
Los seres humanos no nos hemos liberado de seguir siendo envidiosos, cobardes y traidores.
Segregamos bilis y la hacemos pasar por libertad de expresión. Arrojamos basura a diario y la disfrazamos de investigación y libertad de opinión.
El Twitter es solo un basurero más de la bazofia humana haciendo política.
No es de ahora. Allí están los comentarios de gente anónima o con nombre falso, trolles de todo pelaje, que envían a los medios de comunicación y que estos publican, sin rubor, en sus ediciones on line.
Hay chacota, insultos, agravios y hasta delitos de injuria y difamación. ¿Y dónde está el Community Manager?
¿Por qué si yo escribo una carta con insultos y diatribas a un personaje político y la firmó con mi nombre y apellidos, número de DNI, y la envío a un medio impreso, este –con toda seguridad–no solo no me la publica sino que la envía de frente al tacho?
¿Y por qué ese mismo comentario procaz aparece publicado ad infinitum en la edición virtual de ese mismo diario? ¿Es que acaso existe un Código de Ética para el papel y otro diferente para la plataforma digital?
Insultos, bajezas, calumnias, injurias o simples disparates, se publican a diario en las secciones "Comentarios" de las noticias que se cuelgan en la web, sin que nadie haga algo.
Algunos comentaristas llaman con absoluta impunidad "delincuente" a todo el mundo, sin más respaldo que su carné de periodista.  Tienen licencia para insultar.  Y nadie se asombra.
Faltosos hay en todas partes. Pero más aún en la política y en las redes. Por eso digo en mi Twitter @ChavezPolitikha que las redes son la continuación de la política por otros medios. Bienvenidos tuiteros. Faltosos, abstenerse.
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* Columna publicada en Diario 16, el miércoles 21 de enero de 2015.

16 diciembre, 2010

Facebook, la aldea global y el Homo Mobilis

Que los dos personajes finalistas a la nominación de “Hombre del año 2010” de la Revista Time fueran Marck Zuckerberg y Julian Assange, fundadores de Facebook y Wikileaks, respectivamente, es -qué duda cabe-, señal de los tiempos. Tiempos en los que el mundo virtual se fusiona con el real, superándolo.

Una versión de la historia de la aparición de Facebook la podemos ver por estos días en el cine. Lo que empezó como un proyecto universitario, producto de la inteligencia y curiosidad de su creador, se convirtió en una empresa multimillonaria que hoy cuenta con más de 500 millones de usuarios en el mundo.

Wikileaks, por su parte, es un portal de investigación que ha puesto en vilo al mundo tras haber obtenido y redistribuido información clasificada de los Estados Unidos que pone al descubierto la manera en que sus agentes internacionales conciben y hacen política. Y, lo que es más grave, desnuda el sistema de seguridad del Hegemon.
Entre las consideraciones de la revista Time para otorgar finalmente el premio a Zuckerberg, está el hecho de que en menos de siete años logró interconectar a una doceava parte de la humanidad en una sola red que tiene… ¡dos veces el tamaño de los Estados Unidos!

“Si Facebook fuera un país sería el tercero más grande luego de China e India”, señala Time. Es un país sin fronteras, ni banderas, ni himno. Pero con identidad global. Facebook es un estilo, una forma de ser y estar.

Las redes sociales están cambiando al mundo. Estamos mucho más comunicados que antes, pero no más integrados. Es la era del byte to byte que sucede a la del face to face. Ante nuestra imposibilidad de relacionarnos personalmente adoptamos una second life. Una vida de avatares, en lugar de una de seres humanos.

Vivimos en una aldea global como alguna vez imagino Marshall MacLuhan, pero no por ello estamos más cercanos. Vivimos conectados al mundo, sí, pero desde nuestro solitaria computadora. Es una nueva forma de entender al mundo que nos plantea grandes cambios en todo aspecto de la vida social y política. Tal parece que hemos pasado de las sensaciones vía los latidos del corazón a las pulsaciones binarias. Finalmente el Homo Habilis ha evolucionado a un Homo Mobilis, pendiente y prendido a una pantalla.