Politikha / Blog de Luis Alberto Chávez

28 mayo, 2017

El juego de las dos líneas

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Las dos líneas de pensamiento ayudan a encontrar un postura. Es un método usado en el análisis científico: tesis, antítesis, síntesis.

En la lógica lo encontramos en el postulado: Si A + B Entonces C. Se decanta por inferencia.

En política las dos líneas también ayudan a condición que se debatan y resuelvan internamente. 

Sobre todo si hablamos de un mismo grupo que la practica como fórmula para diferenciarse de otro.

Esto no está sucediendo ahora ni en el gobierno, ni en la oposición mayoritaria.

Ambos se vienen manejando por la exhibición pública de las dos líneas.

Una línea del gobierno, presidida por el premier Fernando Zavala, seguido por Marisol Pérez Tello, y el de Transporte, Bruno Giuffra, entiende que ha llegado el momento de ponerle un tatequieto a Fuerza Popular.

Otro sector del propio gobierno, donde están los ministros de Defensa, Jorge Nieto y de Producción, Pedro Olaechea, entiende que no es el momento para medir fuerzas y que lo que conviene es tender puentes al fujimorismo.

Fuerza Popular, por su parte, se debate también entre su ala dura, rupturista-desestabilizadora, y el ala kenjista cada vez más notoria en el juego público discrepante con su hermana. 

La definición de estas dos líneas dobles implica la resolución en dos escenarios principales:

1.    Las dos líneas duras se encuentran y resuelven por la vía de la confrontación. Dependerá de quién gane la opinión pública para saber quién inclina la balanza.

2.    Las dos líneas suaves se encuentran y resuelven por la vía del consenso. El gobierno se mantiene a cambio de ceder poder. 

Pero también hay escenarios alternativos: 

1.    La línea dura de Gobierno se encuentra con la línea suave de la oposición y se resuelve por la vía de la imposición. Se fortalece el gobierno.

2.    La línea dura de la oposición se impone a la línea suave del gobierno. Adiós gobierno.

Por esta razón, el tema de las dos líneas es mejor resolverlo dentro de casa. No es juego para ventilarse públicamente.

Discrepancia, juego de posiciones, confrontación; adentro. Hacia afuera, lo más conveniente es una sola posición. Y una estrategia para obtener el resultado esperado. 

El juego de las dos líneas no es siempre paralelo en política. El peso de los actores termina acercando los vectores hasta tocarse.

Es mejor dos líneas de bandos diferentes que se confrontan y definen, que cuatro que se superponen y estorban. 


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