07 junio, 2007

La razón y la fuerza

Las posiciones de Perú y Chile han llegado a un punto neutro. Cada quien tiene su propia interpretación de la línea de frontera. Y así lo han hecho saber a la comunidad internacional. Ninguno de los dos países cede posiciones. Estamos ante lo que técnicamente se denomina un conflicto, es decir, dos situaciones o puntos de vista excluyentes; que no pueden darse simultáneamente.

El canciller peruano ha señalado que “ya es difícil alcanzar acuerdo con Chile a través del diálogo”. Estas palabras no deben interpretarse como negativa al diálogo, sino, más bien, como inutilidad del diálogo para llegar a un acuerdo.

El Perú oficializará ante Naciones Unidas su mapa cartográfico marítimo. Chile protestará, tal como lo hizo nuestro país cuando el vecino del sur presentó el suyo.

Las conversaciones podrán continuar, pero muy probablemente será un tercero - La Corte Internacional de la Haya- el que tenga la última palabra.

El conflicto entonces, es la controversia respecto al trazo de la frontera. Tenemos un problema limítrofe marítimo con Chile que no puede ser resuelto por las partes, aún cuando mantenemos abiertos los canales diplomáticos.

Al llevar el caso a un tribunal internacional, el Perú apela a la razón.

Busca resolver la diferencia "por la vía pacífica" como corresponde a "dos países maduros y civilizados", según reafirmó el canciller peruano, en respuesta a su homólogo sureño quien señaló que Chile responderá en su momento con “firmeza y claridad”.

Sin embargo, hoy existen círculos en el Perú que creen que este conflicto podría escalar de nivel hasta conducirnos a una situación insostenible en el ámbito pacífico y pasar de la razón a la fuerza.

Es una especulación basada en antecedentes históricos, en traumas heredados de la guerra, pero también en cuestiones objetivas actuales como el nivel de desarrollo económico alcanzado por Chile que lo ha llevado a un sostenido proceso de modernización de sus fuerzas armadas.

Esta visión analiza con preocupación los cerca de 5 mil millones de dólares invertidos por alrededor de 250 empresas chilenas en el Perú en sectores diversos como servicios financieros, energía, puertos. En tanto que las inversiones peruanas en el país del sur apenas si llegan a 30 millones de dólares.

Lo cierto es que las asimetrías entre nuestros países son no sólo económicas, sino también militares. Aún cuando hay quienes afirman que las relaciones comerciales ayudan a generar confianza entre los países al ser vistos como socios, lo cierto es que la geopolítica indica que los Estados fronterizos son organismos vivos que siempre tendrán objetivos distintos.

La teoría del conflicto sirve también para entender que no hay conflicto puro o pura cooperación; hay situaciones de cooperación y de conflicto. Y son éstas últimas las que finalmente abren espacio a la negociación.

Acudir a La Haya es seguir este camino; es persistir en la negociación a través de un árbitro. Es, en la práctica, apelar a un lado de la ecuación: la razón y no la fuerza.



10 comentarios:

Anónimo dijo...

Vale la pena mirar lo que se piensan algunos sectores del lado chileno sobre el tema de la demarcación marítima con el Perú y en general sobre otros diversos conflictos limitrofes, culturales y comerciales que mantiene con sus tres países vecinos.

Aqui va la dirección web de la Corporacicón de Defensa de la Soberanía (de Chile),

http://www.soberaniachile.cl/norte1.html

Anónimo dijo...

Ingenuamente muchos peruanos piensan que las políticas de todos los países son uniformes y lo que es malo para uno lo es también para el conjunto, y viceversa. Como tenemos genéticamente impregnado en nuestro 'disco duro', nada, si, absolutamente NADA, tenemos que ir a buscar en territorios extranjeros, porque la naturaleza, Dios mediante, nos premió con todo lo que un país necesita.
Desafortunadamente este privilegio no es extensivo a todos los países. Terminada la colonia en el Perú nos dedicamos ha seguir despilfarrando nuestra opulencia, nos dormimos en nuestros laureles y poco nos preocupamos por la gran empresa de la patria. La soberbia de la nueva clase dirigente nos cegó y no tuvimos que buscar nada afuera: todo lo teníamos en casa.
Chile, en cambio, desfavorecido por la naturaleza, buscó en el extranjero alternativas para superar el desequilibrio: Copiar del exterior se hizo una práctica; a diferencia de Perú alentó la inmigración europea, aunque ésta no fue todo lo extensa que se deseó. La disciplina prusiana los impresionó y no dudaron no sólo en "importar" soldados prusianos, sino que se copiaron muchas costumbres de estos.
El educador venezolano, Andrés Bello, fue "importado" a Chile precisamente por su capacidad. Fue funcionario público de primer orden, fudador de colegios, universidades, institutos y diarios. Antes había vivido (20 años) en Inglaterra donde se empapó de las triquiñuelas que la corona británica preparaba para "legalmente" despojar de tierras a la corona española en el continente americano.
Andrés Bello enarbola desde Santiago de Chile, la teoría sobre los terrenos donde la corona española no había ejercido autoridad eran "territorios de nadie" y por lo tanto Chile "legalmente" podía hacer uso de ellos. A partir de la "doctrina" Bello, Chile se lanzó tras territorios "abandonados", la Patagonia argentina, por ejemplo. Y tuvo los problemas con los albicelestes que todos conocemos.
Desde que Andrés Bello escribiera "Los Principios de Derecho Internacional (Valparaíso 1844), también se conoce como "Derecho de gentes" los chilenos se hicieron "comunistas" hasta el tuétano: Piensan que "los territorios no son de quienes les pertenecen, sino de quienes los necesitan".
Esa es la diferencia conceptual de los peruanos con los vecinos del sur. Mientras que a nosotros nada se nos ha persido por allá, ellos miran por acá su camino al "éxito". El asunto de las patentes es sólo una pequeña prueba del problema que siempre vamos a tener.
C?M?O

Anónimo dijo...

A diferencia del Perú, la visión geopolítica chilena es clara. Como son una tripa desprovista de recursos naturales tienen que salir a buscar tierra y recursos para su gente. La tuvieron clara... !!!desde el Siglo XIX!!!!!

Anónimo dijo...

¿Conflicto es lo mismo que guerra?

¿Es posible que estemos ante un choque militar entre peruanos y chilenos?

Sería una locura, ¿no creen?

Anónimo dijo...

Ultimo comentario dejado en pospost: Para que todos sepan lo mezquino y falto de moral que es Fernando Obregón. Tiene la costumbre de ´robar´contenidos de los blogs peruanos. Lo último: hoy posteó sobre el retorno de paris hilton con el título de "Video: Paris llorando en su regreso a prisión", pero no puso el vídeo solo un link al site de TMZ.com. BlogdelaTele, se dio el trabajo de grabar el video de cnn y subirlo a la web para publicarlo. No pasó ni una hora y el Obregón ´robó' el vídeo de Blogdelatele, sin siquiera poner como referencia al blogdelatele. Es un copión roba contenido original. NO habría problema si fuera un tema que todos tocan, pero contenido propio no, eso lo delata como un blogger inescrupuloso y sólo ambicionando su buen rank para ganar bueno con adsense... pero gracias al trabajo de otros!!! PARA QUE TODOS LOS CONOZCAN Y NO LE REVIENTEN CUETES!!

Anónimo dijo...

Hay que agregar al comentario de las 8:44 AM LA TRAICION chilena a la Doctrina de Monrroe. Según la cual los países americanos acuerdan solidaridad y cooperación económica y militar entre ellos, para asegurar la Independencia de Latinoamérica de los centros de poder hegemónicos europeos, el colonialismo: "América para los americanos", reza el principio básico de esa doctrina que Chile por ambición económica, -de la que nunca se habla- dio la espalda a un país hermano (ARGENTINA) y se embarró en un compromiso que había contraido con los demás estados del continente brindando sus puertos, aeropuertos, espacio aereo, mar, y su porpia bandera a aviones británicos en la guerra colonial de Las Malvinas.... Igual lo hizo vendiendo armamento a Ecuador en pleno conflicto bélico con el Perú. Lo escalofriante es que Chile era (es) "garante" de la Paz. Es decir, cuando su función estriba en tratar de impedir un conflicto armado, Chile hace tabla rasa de sus compromisos y obligaciones, y a escondidas le vende armas a una de las partes para, inobjetablemente, dañar al Perú. En conclusión, no es ojeriza al pueblo chileno, a quienes por ser nuestros vecinos debemos estimar. Pero a sus políticos no se les puede creer porque a través de la histori y otras múltiples razones. cmo

Politikha dijo...

Bienvenidos los aportes.

Interesante la página de la Corporacicón de Defensa de la Soberanía (de Chile). ¿Quién se anima a hacer una página similar en el Perú?

He ingresado a foros de militares y, la verdad, que hay un rollo mucho más fuerte que corre entre líneas. Ojalá no sean más que rugidos de internet.

Buen fin de semana.

Anónimo dijo...

"Por la razón o la fuerza":
El origen histórico de un lema

La frase del escudo fue insólitamente cuestionada por canciller peruano.


A los antiguos doblones españoles se adentra José Miguel Barros para explicar el origen del lema de nuestro escudo "Por la razón o la fuerza", que se usa a partir de 1920 mediante decreto, en honor a Bernardo O'Higgins.

Y el tema resurge luego de la molestia que en Chile suscitara el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, al calificar la frase de "poco feliz".

Barros, embajador, académico y miembro de número de la Academia Chilena de la Historia, ya en un artículo en "El Mercurio" en 1996 ahondaba sobre su origen y recordaba que en los primeros escudos se consagraron los siguientes lemas: en 1812, "Post tenebras lux" (después de las tinieblas la luz) y "aut consilliis aut ense" (por la persuasión o por la espada); y tras la Reconquista, la palabra "Libertad".

Según Barros, la ley que en 1834 creó el escudo nacional no le asignó lema.

Añade que la frase "Por la razón o la fuerza" solamente tuvo sanción legal como divisa para piezas de plata. Anteriormente a ello, se acuñaron monedas de oro con la leyenda de "Por la razón, o la fuerza" y que la leyenda "Por la razón o la fuerza" (esto es, sin la primitiva coma de las primeras piezas de oro de Chile independiente), que apareció en ciertas monedas en virtud de un decreto, desapareció de ellas en 1895.

Para el historiador, el actual lema del escudo se deriva indudablemente de las monedas y se introdujo en éste solamente en 1920, mediante un simple decreto del Ministerio de Guerra y que un decreto firmado por el entonces Presidente Eduardo Frei Montalva, en 1967, vino a reafirmarlo.

El Mercurio, miércoles 11 de julio de 2007

Anónimo dijo...

He visto líneas arriba un comentario anónimo enlodando el trabajo de un conocido bloger colega tuyo ¿y si alguien empieza a enlodarte de igual forma -por todos los blogs- de forma anónima qué pensarías? Si eres periodista ¿No requieres por lo menos una identificación real para acceder a la denuncia de un comentario anónimo?
Te agradecería un comentario

Politikha dijo...

Carla:

Aunque tarde, igual gracias por escribir. Tienes toda la razón...
Respecto a mi identificación... si sigues por aquí ya la conoces.. bye.