
El paro ha tenido un primer éxito: ha puesto en relieve que no vivimos en una bonita vecindad. Y que pese al crecimiento de la economía, que tiene obnubilado al gobierno, hay una gran mayoría en el país que llega con las justas a fin de mes sin tener cómo pagar la renta.

Este no ha sido el primer paro contra el modelo económico que tiene el Perú desde 1990. ha habido varios con esa bandera en todos los gobiernos de esa fecha hacia adelante. El del 2004, por ejemplo, en el que participó Alan García fue más allá: pidió la cabeza del gobernante democrático de turno.
El de ayer ha sido más bien el primer paro en medio de la abundancia. Como muy pocas veces en su historia, el Perú puede exhibir hoy cifras económicas en azul. De ahí que este sea en realidad el primer paro ante la desigualdad del crecimiento. No se ha sentido en Lima, pero ha sido fuerte en el sur del país, en la selva, los lugares donde el crecimiento no llega.

La mayoría fue a trabajar porque no le quedaba otra. Pero que no se lea mal esta situación. El tono del discurso de ayer del Presidente García, demuestra que al 9 no le sigue tan fácilmente el 10 y luego el 11. El paro ha sido una señal de alerta. Si en verdad se quiere mejarar las cosas será mejor que se escuche con oído más fino lo que dice la calle. No vaya a ser que un día de éstos, el pueblo, en verdad, no le tenga paciencia.
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Alan García
1 comentario:
Eso, eso, eso...
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