04 abril, 2007

No es una payasada

Si le quitamos los ribetes de dramatismo y provocación que tuvo la propuesta de Ollanta Humala de enviar a sus partidarios al Hito de la Concordia y probar si el Perú ejerce o no soberanía en los 37 mil m2 que lo separan de la orilla del mar, el acontecimiento político cumplió su cometido.

Existen dudas fundadas de que nuestro país no es soberano en esa porción de terreno que semeja mucho a la chacra que el canciller José García Belaúnde tiene en Huacho.

Evidentemente, no estamos de acuerdo con quienes consideran este acto una payasada.

Es sí un acto provocador, como cabe que sea frente a un gobierno que no da visos de defender plenamente los intereses nacionales frente a Chile.

Pero de allí a tildar a los seguidores de Humala de “patrioteros”, “irresponsables”, “aventureros”; o al hecho en sí, como “acto descabellado”, “bravata” o "payasada" como como se han regodeado en calificarlo los principales voceros del oficalismo, hay mucha distancia.

Se buscaba probar que no se podía transitar libremente en esa porción fronteriza de terreno y se ha probado.


Se quería destacar que existen dudas respecto a quién pertenecen esos 37 mil m2 y se ha logrado.

Sin estar presente, Ollanta ha probado que tiene razón. Eso no quiere decir que la gente lo apruebe o lo secunde. En política, tener razón no siempre significa victoria.

Al contrario, Ollanta podría haber perdido en el terreno político, habiendo ganado en el campo jurídico-histórico. La percepción manda.

En política, también, percepción es realidad. Y es probable que a la población no le guste que, al final, Humala haya optado por no hacerse presente en la concentración fronteriza.


Las ácidas razones expuestas por el premier hoy serán destacadas mañana por los medios de comunicación y el comandante podría ser visto como alguien que se corrió.

Corresponde ahora a su bancada nacionalista continuar la lucha política por otros medios.


Una manera -menos histriónica- sería proponer que una delegación multipartidaria del Congreso, que podrían ser de la Comisión de Defensa y Orden Interno, viaje al Hito de la Concordia –sin marchas ni manifestantes- y compruebe de una vez por todas las condiciones de ese pedazo de territorio.

Nada de poses ni bravuconadas. Pero tampoco medias tintas, ni distracciones. Que se tomen las garantías de seguridad que sean necesarias y demostremos con hechos que se puede recorrer el país en su integridad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que la palabra "cobarde" queda corta para calificar la actitud del gobierno aprista cuando dice a un grupo de peruanos no abran a la ventana porque están provocando al vecino.

No tengo claro porqué hace muchos años a un día específico se designó como el Día de la Dignidad. Y menos tengo ídea, por qué, tiempo después, se le suprimió.

Anónimo dijo...

Es cierto. Lo que han hecho los seguidores de Humala es simplemente poner el dedo en la llaga y demostrar lo que el gobierno calla en todos los idiomas.

Ahora resulta que los peruanos no podemos cantar el himno nacional en un punto de la fronteera. ¿Dónde se ha visto tamaña cobardía?

Yo no soy nacionalista, pero en la defensa de la frontera estoy dispuesto a ponerme al frente.

¡Viva el Perú, Carajo!

Anónimo dijo...

cado no apra mafiosa no le gusta que le digan las verdades

Unknown dijo...

Hasta cuando los peruanos siguen siendo engañados por la clase politica de su paìs??

Pregùntense mejor porquè cuando el ejercito chileno instalò una caseta de observaciòn en dicha àrea (segùn ustedes en disputa), luego de que civiles peruanos fueron hasta allà a apedrearla, el mismo gobierno peruano reconociò que dicha caseta se encontraba en territorio chileno, y por lo tanto, se encntraba en todo su derecho de instalarla???

Les dejo eso para que mediten........