19 agosto, 2009

Paucartambo: la protesta de la abundancia

La protesta de la comunidad de Paucartambo, no es fruto de la escasez, sino de la abundancia. A diferencia de otros lugares que demandan mayor presencia del Estado o aumento presupuestal para obras de infraestructura, los comuneros de esta zona de Pasco, reclaman el uso productivo del fondo de fideicomiso creado por la empresa privada que administra la Central Hidroeléctrica de Yuncán.

No faltan recursos. Existen. No son del Estado. Provienen de la empresa privada. Pero no se sabe cómo gastarlos.

En este caso, se trata de un modelo de gestión mediante el cual el Estado entrega a los privados el aprovechamiento de los ríos Paucartambo y Huanchón para la producción y comercialización de electricidad. Es un contrato de usufructo que deja como beneficio para las comunidades impactadas un aporte general de 24 millones de dólares en los 30 años de concesión.

Para administrar ese Fondo Social se creó un comité de gestión que, según los dirigentes comunales, en siete meses ha pagado sueldos por 196 mil soles en asesorías para adquirir una ambulancia, una motocicleta y un programa de apoyo a la educación. Nada más.

Nuevamente el problema es la incapacidad de gestión para invertir los fondos.

En asamblea, los pobladores de Paucartambo decidieron que parte del Fondo Social se utilice para comprar fertilizantes; un insumo básico para la agricultura. Como nadie les hizo caso su protesta desbordó la paciencia y tomaron las instalaciones de la hidroeléctrica.

La respuesta del Estado fue enviar un grupo de policías a negociar. Cuando éstos fallaron acudieron el propio director de la Policía Nacional y el viceministro del Interior. En la práctica, resolvieron el conflicto, evitaron un baño de sangre, pero de nada les valió. El viceministro fue desaforado de su cargo y los dirigentes comuneros serán llevados a proceso acusados de secuestro.

No se puede cometer tantos errores en el manejo de las crisis sociales.

La protesta de Paucartambo revela que la interlocución entre gobernantes y gobernados está en crisis.

Los fondos de fideicomiso fueron creados para que las zonas más pobres se beneficiaran del usufructo de las riquezas naturales asentadas en sus territorios: minerales, hidrocarburos o fuentes de energía renovables.

Era una forma de demostrar que el capital privado, la riqueza, genera desarrollo tangible, inmediato, en la zona de impacto ambiental del recurso. Era al mismo tiempo una fórmula para disminuir el recelo de las comunidades ante la llegada de inversionistas.

La protesta de los comuneros de Paucartambo es válida. Ellos reclaman que se compre fertilizantes para producir alimentos, pastos para su ganado. Y no quieren que el dinero sea administrado por el Banco Agrario porque saben que además de los intereses que les cobren, al final, el fondo se lo comerá la burocracia estatal.

Los policías no deben negociar. Correcto. Pero nadie dice que este gobierno eliminó los canales de interlocución existentes como el CND y el INDEPA que tenían asiento en el Consejo de Ministros.

El fondo del fideicomiso debe invertirse en proyectos productivos, pero también en insumos –como el fertilizante que se reclama– que permita que la gente siga viviendo y siga creyendo que la inversión en sus tierras les trae un beneficio concreto.

Para los comuneros de Paucartambo la idea de cornucopia no arroja monedas, sino frutos de la tierra.

17 agosto, 2009

En busca del outsider

El 47% de los peruanos quiere un nuevo candidato presidencial, señala una reciente encuesta de Ipsos Apoyo. Solo el 45% se considera representado por alguno de los candidatos actuales. Tal parece que seguimos en búsqueda de un outsider.

Este porcentaje tan alto de gente esperanzada en un candidato de última hora sería un síntoma del desencanto que produce la política.

La cifra revelaría en realidad la enorme sensación de frustración que tienen los ciudadanos al contrastar la realidad con sus expectativas de un Estado eficiente al servicio de las mayorías.

Esa gente, peruanos sufridos que viven el día a día, cifran su esperanza en un candidato desconocido; un hombre o mujer que salga de atrás, que irrumpa de la nada y que nos envuelva de esperanza.

¿Qué pide esa masa contundente de peruanos de a pie cansados de la mecida, la desidia y el latrocinio?

Que la política no sea una entelequia, entendida como sueño, quimera o fantasía; sino que recupere su concepción aristotélica de fuerza interior que impulsa el desarrollo de las cosas.

Que la política no esté más asociada a palabras como contubernio, negociado o corrupción.

Que los intereses de la política sean públicos y no privados.

Que la política, trate de los asuntos prácticos de la vida. Y los resuelva.

Que la Educación sea útil a los futuros ciudadanos y los incorpore activa y competitivamente al mercado laboral.

Que el servicio de Salud pueda salvarle la vida a uno, sin que primero le digan que pague en caja para operarlo.

Que el servicio de Transporte público funcione con orden y eficiencia. Que no se rompan las pistas por gusto.

Que la Justicia sea producto de la razón y no de abogados, fiscales, jueces y secretarios aceitados.

Que los congresistas legislen en nombre de las mayorías y no de intereses privados.

Que los pobres sean titulados si tienen tierra y que el Estado les redistribuya nuevas tierras si no la tienen.

Que se amplíen los servicios de agua, desagüe y energía.

Cosas prácticas, cosas diarias. En suma, esta gente busca que la política trate de mí, de ti, de todos.

15 agosto, 2009

Las ideologías y el Estado eficaz

Parafraseando la célebre frase de Haya de la Torre “Ni Washington ni Moscú sólo el Apra salvará al Perú”, Alejandro Toledo acaba de acuñar una variante de lo más provocadora en una entrevista ofrecida a La República: “Ni izquierdas ni derechas sólo la eficacia salvará al Perú”.

Dice el ex Presidente: “… ser de izquierda o derecha no ayuda a entender lo que pasa hoy en el Perú y el mundo. Esta es una división del pensamiento político basada en posiciones ideológicas del pasado, son paradigmas rotos. Hoy tenemos que hablar de políticas eficaces e ineficaces, de planteamientos que lleven a resolver la crisis económica, generar puestos de trabajo, servicios de salud, etc. Mi punto es que ni las izquierdas ni las derechas, sólo la eficacia salvará al Perú. Cuando digo eso me refiero exactamente a entregar resultados concretos y medibles para los más pobres. No nos quedamos atrapados en las ideologías, sino que avanzamos hacia la praxis de desarrollar una política económica responsable”.
El debate en torno a la ideología no ha terminado ni desde que Francis Fukuyama anunció el fin de la historia y el triunfo del neoliberalismo democrático, ni desde que el propio Fukuyama se retiró del grupo neoconservador que alentó el intervencionismo norteamericano en el Golfo Pérsico que al comienzo el mismo alentó y apoyó.

El debate en torno a las ideologías como forma de entender y ver el mundo se mantiene. Lo que ha caducado es la ideología pura como instrumento de gobierno, o como prisma para modelar procesos de gestión. Las ideas compartidas por grupos sociales sobre determinados hechos y circunstancias siguen vigentes. Lo que no se puede admitir es que esos puntos de vista se mantengan en el ejercicio del poder por el sólo hecho de pertenecer a un grupo.

Ni la derecha por sí sola con su vocación por el mercado y las inversiones de aquí o de allá, ni la izquierda con su sentido social de ayudar a los más pobres pueden por sí solas resolver la tarea de gobernar con sentido de justicia.

Se necesita una dosis de ambos. El mercado es un regulador natural de las fuerzas económicas, pero hay grupos sociales que viven en situación de desventaja social –desnutridos física y competitivamente- a los que el Estado debe ayudar a que tengan igualdad de oportunidades.

Es el caso del Programa “Juntos”. Desde una concepción conservadora de derecha, los organismos internacionales se oponían al principio al funcionamiento de este instrumento de ayuda a los más pobres.

El Estado no puede entregar dinero a la gente, reflexionaban desde su trinchera ideológica.

Pero, es el caso, de gente que vive olvidada por todos, que no puede esperar a que la economía crezca y le llegue el desarrollo a cuentagotas; que necesita un mínimo de servicios (Nutrición, Salud, Educación), no digo para competir, muchas veces, para vivir.

Es gente que no entiende de ideologías, ni debates académicos. Es gente que espera que los ciudadanos mejor preparados que manejan el Estado se acuerden de ellos. Es gente que quiere un Estado eficaz.

06 agosto, 2009

América Latina: Yanquis, Go Home! ¿Otra vez?

El tablero político latinoamericano está movido.

A la crisis hondureña por el poder -no resuelta hasta el momento-, se suma la instalación en Colombia de siete bases militares norteamericanas para luchar contra el narcotráfico y el terrorismo.

Estos hechos aislados y diferentes en su naturaleza están interrelacionados con un debate mayor que atraviesa la región de punta a punta: la pugna entre dos modelos económicos que han hecho de esta región un escenario de confrontación.

En el caso de Honduras hoy es más claro que el presidente Zelaya fue depuesto para evitar el avance del modelo chavista de perpetuación en el poder.

Quizás por eso, Estados Unidos no se ha mostrado tan entusiasta a la hora de defender al presidente democráticamente elegido en Honduras.

Y quizás también por eso la Organización de Estados Americanos no ha podido hacer más que auspiciar un mecanismo de mediación, el del presidente de Costa Rica, Oscar Arias.

La respuesta de Micheletti ha sido su permanencia en el poder y la de Zelaya recuperar su gobierno por la fuerza reclamando, en todos los tonos, la intervención directa de los Estados Unidos.

El gobierno de Obama ha permanecido más bien quieto. En donde sí ha mostrado más interés –para desesperación de Chávez que empieza a ver cómo se difumina el Obama cercano a América Latina de Trinidad y Tobago- es en el caso colombiano.

A las bases militares de Larandia (Caquetá) y Tolemaida (Cundinamarca) que Estados Unidos ya controlaba hace diez años, gracias al Plan Colombia, se suman las bases de Malambo (Atlántico), Apiay (Villavicencio) y Palanquero (Cundinamarca), así como Bahía Málaga (Valle) y Cartagena.

Estados Unidos tendrá libertad de aterrizaje en estos siete puntos y más si fuera necesario, pero no podrá aumentar el número de tropas.

Para buscar la comprensión del vecindario, el presidente Uribe se encuentra en una gira relámpago por Sudamérica, pero la opinión del barrio está dividida. Venezuela, Bolivia y Brasil rechazan la medida. Perú la apoya, mientras Chile se mantiene neutral. Argentina no ha dicho nada públicamente.

El presidente Hugo Chávez ve en la decisión colombiana el origen de una futura guerra en la región. "Estas bases podrían ser el inicio de una guerra en Sudamérica. Se trata de los yanquis, la nación más agresora de la historia de la humanidad", acaba de decir en el Palacio de Miraflores.

Para pasar de la palabra a la acción Chávez ha congelado las relaciones diplomáticas con Colombia y ha anunciado el corte comercial entre ambos países.

Si consideramos el rompimiento de relaciones entre Ecuador y Colombia hace más de un año y las constantes provocaciones del Presidente boliviano Evo Morales con el Perú colocando nuestras relaciones en permanente incertidumbre, tenemos un escenario vulnerable por donde se lo mire.

Para añadir más condimento al caldo, el líder cubano, Fidel Castro acaba de escribir un artículo en “Cubadebate” en el que defiende el derecho de Venezuela a armarse ante la instalación de bases militares norteamericanas en Colombia.

Los países sudamericanos tienen previsto reunirse este 10 de agosto en Quito alrededor de la UNASUR. Uno de los puntos de agenda será, sin duda, la decisión de Colombia. Ocasión en que el tablero regional se moverá para uno y otro lado. Veremos si el chavismo logra imponer un grito que no se escuchaba hace mucho tiempo: Yanquis, Go Home!

02 agosto, 2009

Núcleos Ejecutores y Universidades

El Presidente García insiste en defender los Núcleos Ejecutores. La idea, en principio, no es mala. Ni nueva. Es una experiencia de autogestión comunal que se ha ido perfeccionando en el tiempo.

Empezó con Fujimori quien la utilizó para clientizar a los más pobres, desconociendo la institucionalidad local.

Durante el gobierno de Alejandro Toledo se encontró a los Núcleos Ejecutores manejados exclusivamente por el gobierno central a través de FONCODES.

Lo que se hizo fue descentralizar su operatividad a través de los gobiernos locales.

La idea era destinar recursos directamente a los más pobres para que pudieran mejorar su calidad de vida, fortaleciendo corredores económicos y microcuencas, con proyectos productivos no sólo de infraestructura, sino también empresas familiares en turismo, artesanía y agroexportación.

Era enseñar a pescar antes que regalar pescado.

El problema siempre fue cómo avanzar en la calidad del gasto. El asesoramiento técnico a las comunidades organizadas era siempre escaso. Las municipalidades y los gobiernos regionales tienen serias limitaciones presupuestales para contratar técnicos.

Entonces, qué hacer.

Una idea de un gran dinamismo social es extender el Servicio Civil de Graduandos (SECIGRA) para todas las carreras universitarias. Vincular a los jóvenes profesionales formados en las universidades públicas y privadas del país con los Núcleos Ejecutores del campo y la ciudad. Unir teoría y praxis.

Hoy esta opción de profesionalización –mediante la cual los universitarios realizan un año de trabajo de campo para obtener su licenciatura- existe sólo para estudiantes de Medicina, Odontología y Derecho.

Extender esta modalidad a todas las carreras universitarias sería emprender una verdadera reforma universitaria vinculando a jóvenes profesionales egresados de Ingeniería, Economía, Administración de Negocios, Hotelería, Gastronomía, etc. con la realidad y la potencialidad que ofrecen diversas ventanas de oportunidad del interior del país.

De esta manera, miles de jóvenes profesionales egresados de las universidades públicas y privadas se incorporarían rápidamente a trabajar con las comunidades campesinas, organizaciones rurales, barriales y juveniles, pero también con las municipalidades o gobiernos regionales, para asesorar técnicamente a nuestros hermanos del campo.

Es cuestión de tomar la iniciativa y llevarla adelante. Este el momento de invertir en la educación de los jóvenes. Sería una oportunidad maravillosa para formar generaciones de peruanos y peruanas vinculados al desarrollo de su país, aportando lo que aprendieron en las aulas y recogiendo lo que el pueblo, en la práctica, es capaz de enseñarle.

Se haría realidad la parte más constructiva de la arenga que a mediados del Siglo XIX lanzara Manuel Gonzales Prada, ¡Jóvenes a la obra!, pero, lo que es mejor, tendríamos seguramente ciudadanos profesionales que entenderían mejor a su país. Y comprometidos con su desarrollo.

30 julio, 2009

Núcleos Ejecutores ¿Descentralizados o Desnaturalizados?


Seamos claros. El planteamiento de entregar dinero a la comunidad organizada –rurales o urbanas– para realizar pequeñas obras que el Estado no puede ejecutar es buena; el problema es el riesgo que existe de su politización y clientelaje.

Los políticos desdeñan este tipo de obras por carecer de impacto político o mediático.

La reparación de aulas, la refacción de vías, un muro de contención, una pequeña posta, no figuran entre las prioridades de políticos acostumbrados a grandes inauguraciones. Les parecen poca cosa.

Es un error, por cierto. Porque estas pequeñas obras sin bien carecen de impacto político y/o mediático, tienen un profundo sentido social.

Es la presencia directa del Estado en los lugares más alejados del país donde no llega ni siquiera la municipalidad distrital.

Es también una manera directa de que la población sienta que llega el crecimiento. ¿Para qué existe, sino, el Estado, para servir a la gente? ¿Para qué sirve la economía, sino, para mejorar la calidad de vida de la población?

Esta metodología tiene su origen más que en la descentralización de recursos públicos en la participación comunal, esa forma de trabajo ancestral que dejaron nuestros antepasados.

Por eso funciona mejor en el campo que en la ciudad. En las zonas rurales, la gente está acostumbrada a trabajar de forma mancomunada, solidaria, para edificar sus propias moradas o casas comunales, hacer caminos o abrir trocha.

Fujimori clientizó este tipo de trabajo porque no creía en las instituciones municipales, regionales o nacionales. Muchos de los viajes a provincias que realizó El Chino tuvieron que ver con supervisar esas pequeñas obras comunales.

El sistema, por eso, no es malo, el problema es la direccionalidad política, el clientelaje, del gobernante de turno.

Para decirlo más claro, el movilizador del partido de gobierno -Carlos Arana- no puede manejar e instrumentar los núcleos comunales descentralizados. ¿Quién organiza los núcleos comunales?, ¿quién aprueba sus presupuestos? ¿No es ahora Foncodes un instrumento del partido de gobierno?

El sistema debiera ser manejado por las Mesas de Lucha contra la Pobreza o por los propios gobiernos locales. Pero, además, las obras deben contar con supervisión técnica para evitar el despilfarro de recursos.

Las universidades pueden ayudar en este último aspecto. Los jóvenes profesionales podrían hacerse cargo de supervisar técnicamente las obras, las comunidades aportarían la mano de obra y contrarían la mano de obra especializada; el Estado, vía el gobierno local, otorgaría el dinero y la fiscalización la realizarían miembros de la propia comunidad elegidos para tal fin.

En efecto, no hay que tenerle miedo al pueblo. El pueblo es sabio en muchas cosas; entre ellas, cuidar el uso del dinero público. El problema son los políticos que se aprovechan de la pobreza de la gente. Y usan los dineros del Estado como si fueran de su bolsillo.

28 julio, 2009

Mensaje, gasto y carnaval fiscal

El presidente García ha cumplido con presentar su penúltimo mensaje a la Nación. Lo primero que salta a la vista ha sido la ausencia de autocrítica. Sin ninguna auto-reflexión sobre los hechos de Bagua, más allá de las vidas perdidas, el presidente presentó un discurso más de inauguración de mandato que de rendición de cuentas.

No presentó tampoco formula alguna para crear más empleos que, según los entendidos, es lo que se requiere en una situación de vulnerabilidad económica como la que atravesamos.

Nada sobre el agro y la promoción de productos agroexportables a nuevos mercados. Ni qué decir sobre Ciencia y Tecnología. Cero.

En el plano político, en cambio, García colocó dos temas debatibles: renovar la mitad del parlamento y elegir gobiernos regionales en dos vueltas electorales. Para aprobar estas medidas propuso un referéndum.

La renovación parcial del Congreso mantendrá distraída a la opinión pública y es poco probable que logre consenso en el actual Parlamento. Pero si se convoca un referéndum de consulta con seguridad el mandato será aprobado.

Sobre la segunda vuelta electoral para elegir gobiernos regionales, estamos de acuerdo. El problema seguirá siendo la composición política fraccionada de la Asamblea Regional elegida en primera vuelta. La elección de presidentes regionales en segunda vuelta, en cambio, les otorgará a éstos mayor legitimidad.

El planteamiento de entregar dinero a la comunidad organizada, a los jóvenes, es mucho más polémica, por carecer de explicaciones y detalle de cómo se pondrá en práctica.

En primer lugar, se debe evitar que se produzca un gasto desordenado, antitécnico y populista del presupuesto público.

Si bien necesitamos aumentar el gasto público no podemos ingresar a un carnaval de gastos sin considerar la calidad del mismo.

El riesgo es fragmentar el presupuesto nacional.

Actualmente existen cuatro niveles de gasto del presupuesto: gasto nacional, regional, provincial y distrital.

Si el presidente García está proponiendo un quinto nivel de gasto, entregándolo directamente a las comunidades, corremos el riesgo de hacer un carnaval de gastos que nos podría costar muy caro.

Hay expedientes técnicos, supervisión de obras que es necesario aprobar y realizar el seguimiento para no caer en un desesperado e irresponsable uso de los recursos públicos.

Por otro lado, la fórmula keynesiana de impulsar el gasto público es recomendable cuando los estados se encuentran en recesión, cosa que no ocurre actualmente con el Perú. A fin de año creceremos entre 1 y 2 puntos, lo que quiere decir que, técnicamente hablando, no estamos debajo de la línea roja.

Sin embargo, si se quiere usar a las comunidades como unidades de gasto se debe tener en cuenta lo que se ha hecho en este campo en los últimos años.

La experiencia de Foncodes reformada en el gobierno de Alejandro Toledo puede servir de pauta para transferir recursos públicos a los Núcleos Ejecutores Comunales través de una supervisión técnica de los gobiernos locales.

Otra posibilidad es tomar como referencia a las Mesas de Concertación de Lucha contra la Pobreza que este gobierno ha desaparecido.

Los Núcleos Ejecutores Comunales tienen la ventaja de solicitar al gobierno local las obras que necesitan, pero, además, se encargan de vigilar el buen uso de estos mismos recursos.

Se sabe que el nivel de corrupción es casi nulo en el manejo de recursos a través de los Núcleos Ejecutores Comunales.

Si no tomamos estas precauciones podemos caer en un derroche interesado del siempre escaso dinero público.

20 julio, 2009

Fujimori sentenciado por pago ilegal a Montesinos

Lima, (AFP) - El ex presidente peruano Alberto Fujimori fue sentenciado este lunes a siete años y seis meses de cárcel por haber indemnizado ilegalmente con 15 millones de dólares a Vladimiro Montesinos, su brazo derecho durante su mandato, en la tercera condena que recibe en su país.

Fujimori, de 70 años y quien gobernó Perú entre 1990 y 2000, dijo tras escuchar el fallo, que apelaba la sentencia mediante un "recurso de nulidad". Fue lo único que dijo en toda la jornada. Antes de eso escuchó con paciencia la hora y media que duró la lectura de la sentencia, limitándose a tomar algunas notas.

El fiscal del proceso, Avelino Guillén, quien había solicitado se le condene a ocho años de cárcel, expresó su conformidad con el fallo.

La decisión del tribunal determinó que Fujimori es culpable de los delitos de peculado y falsedad ideológica y se le ordenó además pagar una reparación civil de tres millones de soles (un millón de dólares), que deberá abonar en conjunto con tres de sus ex ministros implicados en el caso.

La sentencia para este caso terminará de cumplirse el 11 de agosto de 2014.

Esta es una fecha simbólica porque las penas en Perú no se acumulan sino que prima la mayor. Por eso, la condena que Fujimori deberá cumplir será la de 25 años de prisión, dictada en abril pasado por violación a los derechos humanos.

Esta condena -actualmente en apelación- fue por su autoría intelectual de dos matanzas que dejaron 25 muertos en 1991 y 1992, a manos de un escuadrón clandestino del ejército durante la guerra antisubversiva, y por dos secuestros.

En diciembre de 2007, tras ser extraditado de Chile, Fujimori recibió una primera condena de seis años de cárcel, ya ratificada en última instancia, por haber ordenado el allanamiento ilegal de la vivienda de Trinidad Becerra, esposa de Montesinos.

La entrega del dinero a Montesinos -objeto de la sentencia este lunes- se hizo en septiembre de 2000, dos meses antes del colapso del régimen de Fujimori en medio de un escándalo de corrupción generado por el ex asesor, que obligó al ex mandatario a escapar a Japón, desde donde envió su renuncia vía fax.

La sentencia del lunes fue impuesta por un tribunal que presidió el juez César San Martín, quien antes de que el fallo fuera leído señaló que el veredicto "no es una sentencia política".

Leída la sentencia, César Nakazaki, defensor del acusado, insistió en que se trató de "un juicio estrictamente político" y que "la consigna es muy clara: que Fujimori no salga libre y que muera en la cárcel".

En contrario, el fiscal Guillén destacó la solidez de la sentencia y enfatizó que en la década fujimorista "hubo corrupción de gran significación".

Este tercer proceso, que empezó el lunes pasado y sólo tuvo cuatro sesiones, se acortó debido a que el ex gobernante admitió los hechos que concluyeron con la entrega del dinero a Montesinos, aunque rechazó haber tenido responsabilidad penal.

Guillén sostuvo días atrás que al aceptar parcialmente su responsabilidad, el ex gobernante evitó que en el proceso los testigos pudieran hacer "un relato detallado de los actos de corrupción" durante su régimen.

Fujimori había sostenido que firmó un decreto de urgencia que disponía el pago de 15 millones de dólares a su ex asesor "obligado por las circunstancias", para evitar que Montesinos le diera un golpe de Estado para derrocarlo, versión calificada como "una gran mentira" por el fiscal.

15 julio, 2009

El orden , el desorden y el cuarto gabinete

El premier Javier Velásquez Quesquén está envuelto en una paradoja sin solución: si tiene éxito, debe renunciar. Y si fracasa, también. Es decir, de todas maneras tiene que irse antes del 28 de julio del 2011.

La razón es sencilla: el chiclayano postulará al próximo Congreso y como tal debe renunciar al menos seis meses antes de las elecciones. Lo mismo puede decirse de Aurelio Pastor o Luis Alva Castro. Por esta razón no se podrá cumplir el deseo del presidente de que este tercer gabinete sea el último de su gestión.

Porque si ahora ha sido difícil para el gobierno convocar nuevas personalidades para su gabinete, la tarea será más complicada un año antes de que termine su periodo. No habrá quien quiera cargar con el muerto. Excepto, claro, los “Alvaro Gutiérrez” que nunca faltan.

Peor aún, si se mantiene el curso de colisión en que parece estar empeñado el presidente Alan García.

El Baguazo no lo ha hecho entrar en razón.

García insiste en su denuncia del complot internacional, de una nueva guerra fría latinoamericana, con titiriteros extranjeros moviendo sus hilos en cada protesta social.

Esta visión de un Perú en el que se define la línea imperial o independentista encaja en su monosilábica instrucción para los próximos meses de orden e inclusión social.

¿Orden para enfrentar el descontento social con mano dura, encarcelar a dirigentes políticos opositores, cerrar ONGs independientes y clausurar emisoras de radio en las provincias? ¿Orden para abrir carreteras tomadas con apoyo de las Fuerzas Armadas y toques de queda?

¿Inclusión social con aumento del hambre en el país y cifras manipuladas del INEI que dicen que la pobreza se ha reducido?, ¿con división de las organizaciones amazónicas?, ¿con Santiago Manuin en la cárcel y su colon fuera del cuerpo?, ¿con 500 alcaldes provincianos reclamando en las calles aumento de presupuesto y 27 alcaldes de Lima en Palacio recibiendo su tajada?

En una situación así, orden e inclusión social son incompatibles.

Inclusión social alude a la existencia de un régimen de oportunidades para todos. De participación de individuos y colectividades en todas los campos de la vida política, económica, social y cultural.

Orden es un estado de convivencia democrática con respeto al estado de derecho, pero también con un Estado presente y al servicio de todos, especialmente los más pobres.

Un régimen político que se apoya en la fuerza para el ejercicio arbitrario de su gobierno no es un régimen democrático. Es un gobierno sin controles ni contrapesos.

Si la fórmula es enfrentar el descontento con la fuerza el resultado es generar más violencia. El riesgo de este camino sin retorno es que el país puede terminar -al final del mandato aprista-, en una situación de verdadera convulsión social.

13 julio, 2009

El tercer gabinete, según El País

(JAIME CORDERO, Diario El País)Simon era un personaje ajeno al partido que gobierna, con declaradas ambiciones de ser candidato presidencial en los comicios del 2011, que llegaba con fama de ser un hombre dialogante y conciliador. Velásquez es hombre del partido aprista, disciplinado defensor del Gobierno y considerado un "incondicional" del presidente. Su llegada al cargo de jefe de Gabinete representa el retorno del partido de Gobierno a los mandos del ejecutivo. Así quedó claro desde el momento mismo de su juramento, cuando fue aplaudido por una nutrida masa aprista que colmó el Salón Dorado del palacio de Gobierno.

Los antecedentes de Velásquez y su antecesor también son disímiles. Mientras que Simon llegaba al cargo hace algo más de ocho meses luego de una bien considerada gestión como presidente regional de Lambayeque, el nuevo presidente del Consejo de Ministros viene de ser presidente del Congreso, una de las instituciones políticas menos populares en el país, con cifras de aprobación pública apenas superiores al 10%, según recientes sondeos, y constantes sospechas de corrupción. Incluso el mismo Velásquez fue acusado recientemente de copar con militantes del partido las oficinas del Parlamento durante su gestión como presidente.

"Espero que sea el último Gabinete presidencial al que le tomo juramento", dijo García el sábado. Si se atiende a las circunstancias que originaron la salida de los anteriores jefes de Gabinete, esta declaración se puede interpretar como la esperanza de que el resto de su mandato transcurra sin mayores crisis. El primer Gabinete de García, liderado por el aprista Jorge del Castillo, fue relevado luego de que el escándalo de los Petroaudios, una serie de grabaciones que evidenciaron presuntos sobornos para favorecer a una petrolera en la entrega de exploraciones, embarrara a conocidos personajes del partido de Gobierno.

El segundo Gabinete, el encabezado por Simon, no resistió la protesta de los nativos de la selva peruana ante un paquete de leyes del Ejecutivo que, según ellos, atentaban contra la propiedad de sus tierras. Tras dos meses en huelga, la protesta derivó en enfrentamientos que acabaron con 34 muertos, entre ellos 24 policías. Ahora, una de las principales misiones de Velásquez será velar por el cumplimiento de los compromisos asumidos por su antecesor para desactivar las protestas, no sólo en la selva peruana, también en varias localidades del sur del país.

Sin embargo, la oposición ha asumido la designación con escepticismo. "Será un Gabinete de choque y represión", considera Mario Huamán, secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP). Por su parte, Carlos Tapia, portavoz del partido nacionalista de Ollanta Humala, declaró que con Velásquez "se impone la línea dura en el Gobierno".

Tampoco los nativos se mostraron muy de acuerdo: "El Gabinete será de corte alanista y eso no nos da ninguna confianza", declaró Daysi Zapata, presidenta en funciones de Aidesep, la asociación que representa a la mayoría de poblaciones amazónicas.

"Es una muy mala noticia", comenta sobre la designación el periodista y ex ministro del Interior en el Gobierno de Alejandro Toledo Fernando Rospigliosi, en una columna publicada ayer en el diario La República. "En primer lugar, es un político de capacidades muy limitadas.

En segundo lugar, es todo lo opuesto a lo que ofreció Alan García en la campaña electoral. En tercer lugar, no aporta una cuota de popularidad al Gobierno, cosa que García necesita con urgencia después de su estrepitoso derrumbe en las encuestas". Rospigliosi opina que Velásquez "será un ministro-secretario, obsecuente a los dictados del presidente. Como no tiene peso propio y le debe todo a García, será incapaz de decir que no".

"El país espera orden e inclusión social", declaró García, quien ayer renovó a otros cinco nuevos ministros, entre ellos los de Defensa, Interior y Justicia. Para que se cumpla su deseo de que éste sea su último Gabinete, Velásquez tendrá que hilar fino y cerrarle la boca a sus críticos.

09 julio, 2009

Se busca Premier

Finalmente, el premier Simon le entregó al presidente García su carta de renuncia irrevocable. Es una redundancia, digamos. Un gesto a futuro. Y un compromiso de lealtad por lo que se lee. “Como usted sabe, querido presidente, he asumido, como debe ser, el costo político de esta desgracia (Bagua) que marca a toda la patria, y lo asumo con el respeto que le tengo al país y la lealtad a su gobierno”.

Casi de inmediato, los medios se enfrascaron a un nuevo capítulo de esta telenovela sin fin que es la política en el Perú: ¿Y quién será el nuevo premier?

Aunque la verdad, desde hace semanas hay en Palacio un cartelito que dice: “Se busca premier”. Lo que no aparece son las características del postulante al cargo. Si el presidente García entendiera que el gobierno es la administración de un equipo y no de un iluminado, he aquí algunos requisitos que debiera tener el nuevo jefe de gobierno:

- Espíritu concertador antes que confrontador. La lista de lavandería de compromisos asumidos dejada por el saliente premier, obliga a seguir negociando con las organizaciones en conflicto, llegar a acuerdos y colocar una nueva agenda. Un pechador no ayudaría a García en la tarea de apaciguar el clima de crispación que se vive principalmente en el interior del país.

- Un político con manejo técnico y no un técnico sin olfato político. Se necesita cintura para asumir el premierato. Ñeque como se decía antes. Y una gran capacidad de interlocución. La diferencia entre el político y el técnico es que el primero sabe lo que quiere, el segundo sólo eso. Las decisiones de Estado son decisiones políticas antes que recetas técnicas.

- Hombre altamente ejecutivo. Acostumbrado a empujar el carro, un organizador nato que monitoree el gasto público con profundo sentido social. Su tarea debe ser subir la valla del presupuesto ejecutado. Y mejorar el gasto social. Que no corra. Que cumpla. En pocas palabras, un hombre-orquesta. Con visión de largo plazo, pero, sin descuidar el corto plazo.

- Limpio de espíritu y obra. Es lo más difícil. Sin rabo de paja o anticuchos –o que los haya saldado si los hubiere tenido. Alguien capaz de asumir la tarea en serio de de luchar contra la corrupción. Que no se deje presionar ante lobies e intereses particulares en el entorno del poder. No es un ángel, ni un ser divino. Es un hombre correcto, simplemente.

Veamos ahora los candidatos: Pedro Pablo Kuczynski, Javier Velásquez Quesquén, Raúl Diez Canseco, Alex Kouri, José Antonio Chang, Rafael Rey, Fernando Barrios, Roque Benavides, José Chlimper… ¿se acercan al modelo arriba descrito?

07 julio, 2009

La Patadita: fue ayer y no me acuerdo

Que el congresista Jorge Del Castillo diga ahora que el paro del 2004 –el de Alan García y su patada– no buscaba apurar la salida del presidente Toledo puede ser un arrepentimiento tardío.

Pero también un reacomodo de los hechos.

Aquella vez el APRA apeló a su vieja táctica de agitar las masas y provocar el caos para arrinconar al gobierno y ver si ganaba a río revuelto.

Más o menos lo que intenta hacer ahora la izquierda radical con su gobierno.

Ese día, 14 de julio del 2004, García se puso al frente de la agitación y la violencia.

Militantes del Partido aprista se movilizaron desde tempranas horas para sembrar el caos.

En Alfonso Ugarte se acopiaban llantas que luego fueron incendiadas en el centro de Lima.

La policía detuvo a los regidores Otto Alvítez, de Comas y Antonio Sánchez Vázquez, de Los Olivos. Se les encontró “material pirotécnico y objetos punzantes para desinflar llantas, y combustible”, informó la prensa.

Ante estos hechos que demostraban el origen de la violencia, Mercedes Cabanillas sólo atinó a decir que el Gobierno "infla situaciones" para desviar la atención de la ciudadanía del "éxito del paro".

El propio Alan García, intentó rebajar el nivel de la denuncia: "Si se va a detener a las personas por llevar unas avellanas, que son unos cohetes voladores, hemos caído al nivel de las fiestas infantiles y las piñatas".

Enseguida agregó algo que parece dominar sus pensamientos más profundos: (además, dichos artefactos) "no matan a nadie".

Sobre la orden para que las Fuerzas Armadas resguarden los servicios públicos estratégicos como agua, energía, puertos y aeropuertos, espetó: "Es una respuesta descarada, abusiva y exagerada, propia de una dictadura".

Hoy el país enfrenta una nueva jornada de protesta.

Y los argumentos de ayer se vuelven contra quienes los enarbolaron el 2004.

El gobierno recibe de su propia medicina.

La diferencia es que la oposición democrática no prepara a sus militantes para sembrar el caos; no acopia llantas en su local partidario para quemarlas en las calles; no adiestra a sus seguidores para poner barricadas y levantar fogatas; no subvierte el orden, ni pretende adelantar las elecciones.

La oposición democrática considera el paro como una expresión de protesta, legítima y constitucional.

El paro, la huelga o la movilización son parte del derecho a la participación política de los ciudadanos.

Nadie debe asombrarse por ello. Se puede parar para decirle al gobierno basta ya de tanta desidia, basta ya de tanto copamiento, basta ya de tanta corrupción. Rómulo León está libre. Esa es la realidad.

04 julio, 2009

Simon, el adios y el faenón persistente

La sensación más evidente de fracaso del paso de Simon por el premierato es que se va como vino: sin presentar – ni menos aplicar- un plan anticorrupción que necesita el país para airear el aire nauseabundo que invade al gobierno en este tema.

Recuérdese que Simon fue llamado para superar la crisis política que produjo el faenón de los Petroaudios y que involucró al entonces premier Jorge del Castillo y terminó con Rómulo León tras las rejas. Ocho meses después, la computadora del “aceitador” sigue sin abrirse; Del Castillo es nuevamente voceado para regresar al premierato y León está a punto de irse a su casa.

Se dirá que esto corresponde al Pode Judicial, que no corresponde a las funciones de un premier. Y es verdad. Pero la sensación de que Simon fue llamado para detener el avance de la corrupción e insuflar decencia y rectitud al gabinete también lo es. Y ocho meses después, las aguas negras se vuelven en un reflujo gravitacional inevitable.

El decreto de urgencia aprobado en ausencia del ministro de Economía –aprovechando que éste se fue de viaje-, firmado por su reemplazante de turno, el ministro de Educación, compadre del Presidente de la República, mediante el cual se pretende desconocer la licitación de las obras de Taboada para convocar a nuevo concurso –seguramente arreglado-, deja a Simon en un papel indecoroso.

El buen hombre que en el fondo es Yehude Simon, sincero y buenote para la política, con ese candor e inocencia tan propios de los arrepentidos y conversos, no merecía un final tan deslucido. No puede ser que avale con su firma un arreglo de cloaca, literalmente.

Por otro lado, su enfado ante la excarcelación de Rómulo León y su enfrentamiento con el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, es una reacción de coraje sincero, pero también señal de abatimiento ante la proximidad de subir a la inevitable horca política. Y una vez más, prueba de que tampoco en este caso su voz se dejó sentir.

Su proyecto de cruzada nacional contra la corrupción no pasó de un tímido spot publicitario –el único que grabó en toda su gestión- el mismo que terminó hecho polvo ante la sensación de manejo de cosas turbias que la población percibe en el gobierno, según todas las encuestas.

De nada le valió al saliente Premier que se salvara de la censura política. El gobierno, en lugar de aprovechar esta circunstancia y dar un giro político a la situación de indefinición y parálisis en la que nos encontramos, utiliza las cortinas caídas del cielo –difundiendo grabaciones del interrogatorio policial a Agencia Meza-, para continuar haciendo “faenones” como la anulación de la concesión de la planta de Taboada o la excarcelación de Rómulo León.

Que la policía haya despedido a Meche Cabanillas con la medalla “Corazón Policial” en el pecho y Yehude Simon haya recibido la suya de manos del Sindicato Único de Trabajadores del Poder Judicial, es sólo una situación paradójica, un chiste cruel de dos de los mayores fracasos de este régimen; coincidencia inequívoca de que en política, las cosas no siempre son lo que se ve, sino lo que parece.

30 junio, 2009

Perú: entre la furia y el morbo

El país parecía un paciente en estado catatónico. Atacado de un síndrome esquizofrénico, con parálisis institucional y estupor social, acompañado de una gran excitación, cólera y frustración contenidas. Todo junto.

1. En el Congreso, el gabinete Simon salvaba la cabeza gracias a un puñado de tránsfugas, topos y vendidos que sólo lograron alcanzar 56 votos de los 61 requeridos. El gobierno se anotaba así una victoria pírrica manteniendo un premier que a partir de ahora deambulará por el país firmando actas que no podrá cumplir por carecer de fuerza y respaldo social

2. En las calles, exaltados transportistas paralizaban la ciudad protestando por el monto de multas que contiene el D.S. 016 del nuevo Reglamento de Tránsito. Esta vez el paro se sintió pese a los esfuerzos desesperados del gobierno por reducir su impacto. Un ciudadano venezolano es detenido y la policía afirma que se le encontró arrojando tachuelas a los autos. La conexión chavista ideal que abona la tesis del complot que enarbola el gobierno.

3. En Canchis, Cusco, los comuneros rechazaban la propuesta del premier y acordaban mantener el bloqueo de las carreteras a Puno y Arequipa. Comunidades de Chumbibilcas llegaban a Cusco en marcha de sacrificio a Lima. Moquegua alistaba también movidas para los próximos días.

4. Al dejar que el Congreso resuelva el problema de la continuidad del gabinete, el presidente García ha ganado tiempo para su reemplazo. En términos legales ha conjurado la crisis política, constitucional, pero no ha detenido la efervescencia social.

5. El paro nacional anunciado para el 7,8 y 9 de julio es el nuevo escollo a la vista que se le presenta al zarandeado gabinete. Simon lo siente, por eso ha recurrido a los empresarios a pedirles mayor compromiso y participación en los asuntos de Estado. “No podemos hacerlo solos”, les confesó muy temprano en un desayuno de trabajo. Logró que los empresarios se comprometan a financiar una campaña de publicidad “para derrotar el derrotismo”.

6. Que no se equivoque el gobierno. Que no se haya aprobado la censura puede haberles salvado el pellejo, pero no el honor.

7. Y en medio de todo, la telenovela del asesinato de Alicia Delgado y la acusación directa contra Abencia Meza. Lesbianismo. Perfidia. Maltrato. Celos. El mejor insumo para mantener entretenida a la gente. Paralizada por el morbo.

29 junio, 2009

Honduras: golpe antichavez


La deposición del presidente Hondureño por el Ejército de su país y el traspaso del poder al presidente del Congreso, Roberto Micheletti, es el primer golpe antidemocrático al modelo chavista en América Latina.

Vía una acción de armas, un grupo de oficiales del Ejército hondureño secuestró y depositó en Costa Rica al presidente, Manuel Zelaya, empecinado en someter a consulta ciudadana la posibilidad de cambiar la constitución e introducir la reforma de la reelección presidencial inmediata.

La propuesta del presidente hondureño fue rechazada por la clase política de su país, incluido su propio partido político, el Partido Liberal. El Ejército se negó a cumplir el mandato presidencial de trasladar las ánforas (la denominada Cuarta Ánfora) este domingo para realizar la consulta ciudadana. El presidente descabezó el mando castrense y éste lo sacó en pijamas de la Casa Presidencial y lo deportó a Costa Rica.

En definitiva ha sido una acción armada para impedir que se extienda el modelo chavista de introducir elementos de la democracia directa –el referéndum-, cambiar la Constitución y perpetuarse en el poder. Nada la justifica. Y así lo han reconocido las democracias de este lado del continente, empezando por Estados Unidos que a través del presidente Obama y de la secretaria de Estado han rechazado cualquier vinculación con el golpe y han señalado que el único presidente que reconocen es Manuel Zelaya.

Es sintomático que el presidente Chávez haya amenazado incluso con movilizar sus tropas para ayudar a Zelaya a volver al poder. "A los golpistas de Honduras les decimos: estamos de pie, esto no es mera hueca palabrería, ese golpe va a ser derrotado y va a ser derrotado por el pueblo de Honduras, y nos sentimos comprometidos con el pueblo y su voluntad", dijo ayer y agregó: "Estamos en batalla, ya anunciaremos medidas".

Chávez ha convocado a una reunión urgente en Nicaragua de los nueve presidentes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) para brindar su apoyo a Zelaya. El conflicto ideológico entre el modelo chavista y las democracias representativas liberales puede tener un correlato armado de consecuencias imprevisibles. Y que, por cierto, nadie quiere.

El presidente Zelaya ha sido despojado del poder por la fuerza y debe volver a terminar su mandato hasta el 27 de enero del 2010. Pero es seguro que su deseo de cambiar la Constitución y plegarse al grupo de países que viven bajo la égida de Chávez tendrá que ser enterrado.

Como bien anota el editorial de El País “Lo que aquí se dirimía era, en definitiva, el equilibrio de fuerzas en América Latina, de forma que si Zelaya se salía con la suya en la consulta reeleccionista, ganaba terreno el chavismo en América Central, donde ya la Nicaragua de Daniel Ortega hace las veces de fiel escudero del presidente venezolano. .. Pero sea cual fuere el conflicto de ideologías en Iberoamérica, algo ha de quedar claro: los problemas de la política los solventan los políticos, y el Ejército, calladito y encerrado en sus cuarteles”.

En otras palabras, los asuntos políticos –más aún si son ideológicos- los resuelve la política. No las armas. Salvo que desde un lado de la mesa se antepongan los cañones. Chávez se la juega metiéndose en el asunto hondureño. La región y sus mecanismos de consulta e intervención democrática también.

26 junio, 2009

Gobierno post Bagua: inter peleado con la verdad

Independientemente de los resultados de la votación del próximo martes en el Congreso, el gabinete Simon ya ha sido sancionado.

La opinión pública ha censurado al Premier y a la ministra del Interior. Y ha sancionado, sobre todo, al Presidente de la República. 9 puntos de caída en su popularidad, según Ipsos-Apoyo, y 8 puntos según CPI.

Una vez más, la calle se ha adelantado a la opinión del Congreso.

La interpelación ha ayudado, sin embargo, a esclarecer algunos hechos en la trágica cadena de equivocaciones y apresuramientos:

Miércoles 3 de junio de 2009:

En reunión del Consejo de Ministros, realizada en Palacio de Gobierno, el presidente García ordena desbloquear la carretera Tarapoto – Yurimaguas, tras casi dos meses de diálogo infructuoso.

Pide que se realice sin costo de vidas humanas. Guapea a Meche por su “debilidad” y demora en dar la orden de ingreso a la policía para recuperar las carreteras.

Ministra Vildoso se opone a empleo de la fuerza pública. Pide agotar esfuerzos para seguir dialogando. Teme derramamiento de sangre.

El premier Yehude Simon –el negociador del régimen, el hombre que otorgó a Pizango el poder de representación de todas las etnias amazónicas- acata la decisión del presidente de la República.

Jueves 4 de junio de 2009:

Se reúne el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los ministros de Defensa y del Interior para planificar el operativo de desbloqueo, dando cumplimiento a lo dispuesto por el Presidente de la República en el Consejo de Ministros.

Se acuerda realizar el operativo enviando como refuerzos a tropas del Ejército. No 800 como se dijo, sino sólo 140.

A las 8 de la noche de ese mismo día, la ministra del Interior recibe la llamada del Director de la PNP, comunicándole que el operativo se realizará al día siguiente a las cinco de la madrugada.

Afirma tener información por escrito. En todo caso, la ministra no opina en contrario. Confirma el operativo. ¿Informa al Presidente de la República? No se sabe. Es altamente improbable que no lo hubiera hecho.

Un operativo de semejante envergadura no puede realizarse sin conocimiento del jefe del Estado. Si lo hizo, ¿por qué no lo objetó García? Porque estaba apurado por desbloquear la carretera. Porqué hasta entonces –y aún después de los hechos- estaba convencido que el problema había sido un “exceso de diálogo”.

¿Y Simon? Probablemente diga la verdad: nadie le avisó y se enteró por los medios. Por RPP ese mismo día. Quizás. De ahí su espíritu de Mahatma de cargar con su cruz por todo el país.

Viernes 5 de junio de 2009:

Lo que ya sabemos. 24 policías muertos 10 civiles muertos y más de 200 civiles heridos. Muchos heridos de bala.

Dos semanas después, nadie en el gobierno asume su responsabilidad. Por el contrario, voceros oficialistas -políticos y periodistas- insisten en culpar a los organizadores de la protesta y a infiltrados terroristas-nacionalistas-evochavistas.

24 junio, 2009

No hay Tratado de Límites afirman desde Chile

Una voz discrepante se abre en Chile en torno a la indefinición de la frontera marítima con el Perú. No es cualquier voz. Es la del embajador chileno Fernando Gamboa Serazzi *, profesor de Derecho Internacional Público, quien no tiene dudas en afirmar que Perú y Chile no firmaron un tratado de límites marítimos, sino acuerdos “de política internacional marítima de 200 millas o de zona pesquera especial”.

La revelación es un tremendo golpe a la política oficial de Chile. Siguiendo el mandato del Tratado de 1929, el jurista reconoce igualmente al Punto Concordia como el inicio la frontera terrestre, el mismo que Chile insiste en identificarlo como el Hito Nº 1.

La entrevista ha sido hecha por la revista El Periodista de Chile y es reproducida hoy por el Diario Correo. Aquí un extracto:

EPCh: ¿Usted cree, como experto internacional y erudito en la materia, que Perú tiene alguna fortaleza? Porque la cancillería dice que no.
FGS: Yo ahí discrepo absolutamente de ese triunfalismo que hay en Chile. Estoy de acuerdo en la defensa de nuestro derecho, pero respecto de si nosotros, con los argumentos que tenemos, vamos a tener éxito, ahí yo no tengo el optimismo que tienen ni la cancillería y otros personeros.

Tenemos buenos argumentos para ganar el juicio, dos tratados que hablan del límite marítimo en el paralelo, una costumbre internacional que se habría producido en el sector del Pacífico Sur oriental. Esto podría darnos el favor.

El problema es que Perú desconoce que estos tratados sean limítrofes y eso es cierto: no lo son sino que, especialmente el de 1954, reconocen que el límite marítimo es el paralelo. Dentro de un problema de solución pesquera reconoce que hay un límite marítimo. Perú señala que no puede seguirse con esa norma porque para establecerla oficialmente debió implicar un tratado específico y ninguno de ellos fue de delimitación sino de política internacional marítima de 200 millas o de zona pesquera especial.

Allí hay un reconocimiento de un límite fronterizo marítimo, pero está basado en la existencia de una costumbre en esta zona del Pacífico. ¿Es verdad que Chile y Perú lo entendieron siempre como límite? Ahí hay un problema. Quizás hay errores cometidos por el Perú. El Tratado de 1929, que definió que Arica quedaba para Chile y Tacna para el Perú, estableció un límite terrestre de la línea de la Concordia, ésta comienza donde el mar y el territorio se juntan, en un punto llamado Concordia, que podría ser el hito primero de la línea fronteriza terrestre. Pero ese hito fue cambiado.

El hito Concordia, en vista de que era destruido producto del oleaje, produce el siguiente problema: las comisiones mixtas en el año 68 y 69 consagran al hito 1, que está más al norte, con lo cual se produce un hecho muy especial. Las comisiones mixtas han alterado el límite terrestre y, al hacer esto, queda un espacio que, habiendo sido peruano, ahora queda como chileno. El hito entonces reemplaza al Concordia y hay una ganada para Chile de un sector de 200 millas de espacio marítimo. Eso es lo que está alegando Perú.

Yo no estoy con la tesis peruana sino que ella me preocupa. Porque la Corte, si es que se declara con jurisdicción sobre el tema, puede decir que acá hay un enredo: hay actas de las comisiones mixtas, firmadas por ambos países, que alteran y borran del mapa el hito Concordia y ponen el hito 1, que no está en el lugar fijado en el Tratado de 1929. El error le puede costar muy caro al Perú y ser muy bueno para Chile, pero ¿qué podría decir una Corte de Justicia? "Esto no corresponde al derecho: si me están pidiendo que aplique el derecho, acá no se está haciendo sino que se está aplicando una modificación a éste y hecha en una forma que no corresponde para modificar un tratado". Eso a mí me preocupa. Ahora, puede que la Corte le dé validez a esas actas diciendo que no es necesario, no hay problema, porque con ello se entiende que ambos países estuvieron de acuerdo, y esa modificación cambió la línea territorial y marítima.

EPCh: ¿Chile pensaba que esto no iba a llegar a La Haya?
FGS: No, yo creo que lo pensaba pero se le vino encima. Perú estaba bastante decidido. Era notorio que Perú necesitaba este juicio, en primer lugar, como política interna para unificar al país. Con esto el gobierno ha subido de prestigio, de aprobación popular, entonces era muy seguro que Perú iba a hacer este juicio. El problema es que si Chile quiere solucionar el problema no es ganando territorio, ni marítimo ni terrestre, sino que tenemos que hacer ciertos sacrificios, pero acomodados a nuestra tradición histórica, negociaciones que se hicieron anteriormente en las que Chile estuvo decidido a ceder parte de su soberanía en el norte y lógicamente también en el sector marítimo.

En ese sentido va a costar, habría costado para cualquier gobierno tomar una negociación de ese tipo; el gobierno militar lo hizo por el poder que tenía sobre los medios chilenos, un gobierno democrático puede tener más dificultades. La negociación que hicimos con Bolivia el año 76 estaba muy bien encaminada y ahí Perú nos atajó ese arreglo porque no le ofrecimos nada. Hay que darle algo a Perú. Los sectores nacionalistas serían tremendamente opositores a una posición chilena de ceder en algo también con Perú. Estamos atrapados por un Tratado, que lo hizo Conrado Ríos por nuestra parte, que según él mismo dijo, esto de pedirse permiso por Tacna y Arica era para no entregarle nunca nada a Bolivia. Hoy día, puedo decirlo, históricamente Chile siempre ha tenido una posición de entregar algo en soberanía a Bolivia.

EPCh: ¿Y con Perú, hoy, se puede negociar?
FGS: Yo veo que habría posibilidades de resolver el problema con Perú siempre que lo hiciéramos antes de que se terminara este juicio, porque si éste se da cuenta de que tiene muchas posibilidades de ganar, no va a querer negociar nada. Lo que podría ganar Perú es un tremendo espacio marítimo.

EPCh: Pero usted está consciente de que Perú sabe que tiene mucho que ganar en esto. Perder nada...
FGS: No puede perder nada, Perú sólo puede ganar; en cambio Chile siempre va a perder. O va a perder el territorio marítimo que nos discuten o vamos a perder en situación política con él: si ganamos el juicio tendremos un Perú agresivo y molesto.

EPCh: Evo Morales dijo que Perú los "jodió". ¿Es tan así?
FGS: Si ganamos nosotros el juicio y queda el paralelo, nosotros al ofrecerle a Bolivia la salida por ese corredor vecino al paralelo y a la línea de la Concordia, tenemos que consultárselo al Perú, y un Perú perdedor en el juicio no nos va a decir nunca que bueno.

EPCh: Aunque le entreguemos solamente el corredor nuestro...
FGS: Nada.

EPCh: ¿Por qué?
FGS: Porque no quieren. Si perdemos en La Haya, se trasforma en un problema tremendo para Chile solucionar el tema boliviano, porque si vamos a perder un gran trozo de mar ante Perú, cómo le explicamos a la opinión pública de entregar también una parte de territorio a Bolivia y cómo le damos una salida a ese territorio que sería... De todas maneras tendríamos que pedirle a Perú el permiso, aunque perdiéramos.

La salida al mar sería siguiendo la línea de la equidistancia si ganara Perú, con lo cual volveríamos a perder más sector marítimo y más se nos acercaría la costa chilena. Yo veo que un juicio ganado o perdido ante la Corte, la situación para Bolivia se transforma en algo tremendamente difícil.

EPCh: ¿Podría decirnos, a su juicio, cuáles son los errores que ha cometido Chile?

FGS: El error de Chile es no estar pensando a largo plazo. Chile necesitaba una negociación con Perú más franca, más amplia, más abierta, que lógicamente sectores nacionalistas podrían obstruir, pero ahí es un error de que no hemos solucionado con anterioridad este juicio, y que con el juicio en sus resultados va a ser peor, porque -repito- ganando o perdiendo el juicio, Chile pierde. Es malo para Chile.


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(*) Fernando Gamboa Serazzi, es Profesor de la cátedra de Derecho Internacional Público de la Facultad de Derecho de la Universidad del Desarrollo.
Educación: Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales Universidad de Chile ( 1954 ). Abogado. Becado por la Academia Diplomática de Madrid, Beca Alejandro Álvarez en la Academia de Derecho Internacional de La Haya, 1955-1966.

Experiencia Profesional: Primer secretario de la Embajada de Chile en La Haya, Consejero en la Embajada de Chile en Buenos Aires, Cónsul de Chile en Comodoro Rivadavia, Consejero en la delegación de Chile en Ginebra, Cónsul General de Chile en Guayaquil, Ecuador, Consejero de la Embajada de Chile en Caracas Venezuela, Ministro Consejero de Chile en Paris, Ministro Consejero de Chile en Brasilia, Embajador de Chile en Santo Domingo, República Dominicana y en Bangkok, Tailandia. Abogado de la Dirección de Fronteras de la Cancillería, Director del Departamento América del Sur, Director de la Dirección de Política Especial, Director General Consular, Asesor de la Dirección Cultural de la Cancillería.

Experiencia Académica: Profesor extraordinario de Derecho Internacional Público Pontificia Universidad Católica de Chile, y de la misma cátedra en la Universidad de Chile, Gabriela Mistral, Finis Terrae, Las Américas, de la Academia Diplomática Andrés Bello, de la Academia de Guerra Aérea, del Alto Mando de las Fuerzas Armadas, de la Academia de Estudios Políticos y Estratégicos.

Publicaciones: Manual de Derecho Internacional Público, Manual de Política Internacional, La Utilización de Ríos Internacionales, Vida y Obra de don Alejandro Álvarez, Panorama de la cultura chilena.

21 junio, 2009

Los segundos afuera de Yehude

Para estar a tono con el clima boxístico que nos acaba de regalar Kina Malpartida, digamos que el premier Yehude Simon está al borde del K.O. técnico, aguantando un duro castigo, pero esperanzado en recuperarse en el descanso, tomar un segundo aire y esperar las tarjetas de los jueces. En los planes de este magullado luchador no está por cierto besar la lona, ni menos tirar la toalla.

El campanazo final será este 24 de junio cuando el Congreso lo interpele por partida doble: para que responda quién dio la orden de iniciar la retoma de las carreteras en Bagua –con el saldo lamentable de muertos y heridos que todos conocemos-, y para que explique las marchas y contramarchas del gobierno en la intervención de Panamericana Televisión.

Las fintas y los pasitos de avispa que el premier ha dado en los últimos días conversando con los líderes amazónicos de la selva central y pactando con ellos la derogatoria de los decretos 1064 y 1090 sin consultar a las bancadas con las que días atrás había acordado la suspensión permanente, han entusiasmado a algunos comentaristas reconociendo su estilo desordenado, pero efectivo.

El round final de este miércoles tendrá que seguirse de pie luego que desde su esquina -previos masajes y aire de toalla en la cara- el entrenador ha empujado a su pupilo al centro del entarimado para que termine la pelea a puño limpio.

Simon irá al Congreso para asumir la interpelación planteada por el nacionalismo y otros grupos opositores esperanzado en salir bien librado de este combate. Si sortea la censura, el campanazo final pueda que demore. Si eso ocurre el premier habrá logrado emular a Kina y habrá retenido su título por un tiempo más.

No será fácil. Pero ya el peleador ha sido soltado al ring “censúrenlo, pues, censúrenlo”, y aunque contará con el respaldo de la tribuna aprista, su mejor defensa dependerá de lo que él solo pueda hacer en el entarimado.

Corren las apuestas. Hay quienes creen que el challenger se recuperará en el minuto final y cual Rocky Balboa encimará a su rival y con un juego de golpes que más salen de las tripas que de las manos, logrará alzarse con la victoria.

Otros en cambio, creemos que por más esfuerzos que haga este hombre, el castigo que ha soportado es irreparable, el aire se le ha agotado y las piernas ya no le dan.

Por más trabajo de cintura que haga, por más que mantenga la guardia en alto y se defienda con jabs intermitentes la cuenta regresiva de este player, Kid Yehude Simon, ha comenzado.

A Yehude se le ha contado la cuenta de protección, se le ha limpiado los guantes –manchados de sangre, señal del fiero combate-, y se le está pidiendo que continúe la velada.

Molido a golpes, el momento del campanazo final está cada vez más cerca.

17 junio, 2009

Retroceder ahora, rendirse nomás...


Jaqueado por su propia incompetencia, con el conflicto amazónico extendiéndose de la selva alta a la selva central y al sur del país, el aeropuerto de Andahuaylas tomado, el gobierno, finalmente, retrocedió.

No ha sido un súbito estado de conciencia. Ni sólo una solución de paz. Simon ha tenido que desdecir al propio Simon, que defendió primero la legalidad de los decretos, apoyó luego la suspensión de los mismos y ahora propone su derogatoria.

Más que ceder, el gobierno ha reaccionado ante un panorama social que podía degenerar en algo más serio a juzgar por los conflictos in crescendo en diferentes puntos del país.

Si la protesta en Bagua originó la disparada de precios en esa zona, la paralización de la selva central amenazaba la economía de precios de la capital de la República.

Según Perú Cámaras más de 500 millones de soles se perdieron por las carreteras bloquedas en la selva.

Así, un Yehude estresado, nervioso, no tuvo más alternativa que comprometerse con los representantes indígenas a presentar un proyecto ante el Congreso para derogar los decretos 1090 y 1064. Y lograr que, de inmediato, se despejen las vías troncales de Junín.

La bancada aprista no fue consultada. El ministro Brack fue el único que se pronunció en un primer momento sólo para decir que la derogatoria de los decretos legislativos era un “retroceso”, no del gobierno, sino del país.

Pero no se crea que este paso atrás -no confundir con traspiés- anunciado hoy por el moribundo Simon salva a Simon.

Sería un nuevo error del Presidente García no aceptarle la renuncia al Premier.

La foto de Simon conversando en una misma mesa con los dirigentes de las comunidades amazónicas, debió tomarse antes del 5 de junio. No haberlo hecho es su responsabilidad y tendrá que asumirla.

Insistir entonces en mantenerse en el cargo es seguir pulverizando su escaso capital político. Y no ayuda –como a él mismo le gusta decir- a mantener la gobernabilidad.

Se necesita un paso más audaz que el de poner su cargo a disposición, una vez superada la emergencia.

Se requiere una medida simple y clara: renunciar irrevocablemente. Y dejar una carta en la que explique porqué claudicó a sus principios y defendió una legislación que causó tanta muerte entre peruanos.

13 junio, 2009

Apuntes sobre la Música Andina *

Los orígenes de la música se entroncan con la aparición misma del hombre. Junto con los restos humanos hallados en las cuevas, se han encontrado rudimentarios objetos de cañas, troncos, huesos y conchas, hechos con la deliberada finalidad de producir sonido. Es probable que el hombre haya descubierto la música primero en la naturaleza; en el arrullo del viento, en el rugido del río, en el piar de las aves. Luego, al querer imitarla, la moldeó en su voz, y más tarde, en los sonidos de los objetos de confeccionaba.

Desde sus remotos comienzos en la música está asociada al espíritu del ser humano; a la manifestación de sentimientos y emociones. Hace 5 mil años, en Sumeria, los hombres contaban con instrumentos de percusión y de cuerda. En el Perú, todos los objetos hallados indican que la música fue hecha, principalmente, con instrumentos de viento. El hombre de Caral -primer asentamiento humano americano (3000 a.C.)-, fabricaba quenas con huesos de cóndor y pelícano.

Cada pueblo tuvo su propia música, como ocurrió con la cerámica, la textilería o la orfebrería; cada etnia o cultura imprimió a su creación su sello de identidad. En nuestro país fue igual. Las variantes y matices; los diversos coloridos locales y regionales se mantienen hasta hoy.

Los incas no tuvieron tiempo de consolidar el vasto imperio. Lo ordenaron política, militar y socialmente. Pero la nación inca fue un proceso trunco tras la llegada de los españoles. A nivel de las manifestaciones culturales, no se terminó la tarea de fusionar e integrar las diversas vertientes de los pueblos sometidos.

La conquista introdujo nuevos elementos en el mundo andino. Los españoles no encontraron un imperio uniforme, sino, diverso, multicultural. La espada vino con la cruz, todo lo cual, tuvo un impacto tremendo en la cosmovisión andina teocrática. El nuevo régimen colonial privilegió la expresión cultural europea, dejando larvado el viejo problema de la multiplicidad cultural étnica local autóctona.

La música andina y sus variantes etnoculturales permanecieron invisibles al nuevo Estado. Las guerras de independencia y el surgimiento de la República no cambiaron muchos las cosas. Los indígenas se integraron a la Nación como mano de obra, más no como ciudadanos, sujetos de derechos políticos, económicos y sociales.

El discurso excluyente y racista sobre los grupos indígenas y sus manifestaciones culturales primó en medio de una república criolla y elitista. La música andina –en realidad una expresión cultural mestiza– era “cosa de indios”.

Quizás por eso, las primeras incursiones de este tipo de música en el medio criollo fueron “arregladas” para orquestas de cámara y zarzuela. Eso ocurrió en los primeros años del siglo XX con interpretaciones de mucho éxito como “El Cóndor Pasa”, “La Pampa y la Puna” o “Vírgenes del Sol”. Las manifestaciones originarias de la música provinciana no fueron consideradas. Estuvieron fuera del circuito cultural.

La irrupción de lo popular andino ocurrirá recién a partir de los años cuarenta, con el fenómeno migratorio hacia la capital y con el desarrollo de los medios de difusión comercial, principalmente la radio y la industria fonográfica.

A mediados del siglo XX, Lima contaba no solo con coliseos folklóricos, sino con carpas de circo y precarios ambientes de tierra para acoger a los intérpretes de la música andina asentados en la capital de la República; verdaderos artistas y éxitos de venta de las empresas discográficas de la época: IEMPSA y Odeón.

Pero la confusión y la vergüenza eran dos problemas que se arrastraban desde tiempos coloniales y, tal vez, antes. Lo folklórico se asoció facilistamente a lo inca. Ello originó que muchos intérpretes de música andina ocultaran, en sus inicios, sus verdaderas identidades regionales. José María Arguedas reparó en esta distorsión: “Muchos grupos de cantantes y bailarines ancashinos, huancaínos, jaujinos, ayacuchanos, etc. se presentaban en carpas y teatros populares, no vestidos con sus bellísimos trajes regionales, sino con el traje indígena cusqueño. Porque ese traje era considerado incaico…”.

A medida que Lima sintió el impacto del migrante serrano y cambiaba su rostro hasta convertirse en lo que es hoy -el mayor espacio que cobija todas las expresiones culturales del país,- el sentimiento regional afloró en toda su dimensión y riqueza. Hoy, se calcula que existen en el Perú unos 1,500 géneros musicales. El Huayno, por ejemplo, tiene múltiples variantes, según su lugar de procedencia.

En el sur de Ayacucho se le conoce como Ayla o danza de la soltería. También está la Karamusa o Huayno Campesino. En Junín adquiere el nombre de Chimaicha y se baila sin saltos, con pasos bien marcados. La Relojera, en cambio, se ejecuta zapateando tomados de la mano. El último día de las fiestas patronales se baila el Jaljapacuy, ya que los días anteriores no se baila Huayno. Pero los ritmos que más identifican a la región central son, sin duda, el Huaylarsh o Huaylas, la Muliza, el Santiago, la Tunantada, la Chonguinada y la Huaconada.

En el Cusco, el Huayno proviene de la Cashua o Kaswa que representa el trabajo del campo. En Ancash, destaca la Chuscada, la Sacsha, la Huaquilla, la Palla y los Negritos. En Puno, encontramos Wifala, Caporales, Tundique, Tontuna, entre otros. Donde vayamos encontraremos siempre características de música y danza peculiares, que identifican una comunidad, una región. Se calcula que en todo el país se celebran unas 3 mil fiestas populares por año. Muchas de estas manifestaciones se replican en Lima.

Un papel importante en la difusión de la música andina en la capital tuvo la aparición de la radio en nuestro país. Los años cincuenta no solo consolidaron el flujo migratorio del campo a la ciudad, sino que también fue la década de auge de la música popular andina que saltó del disco de carbón y el fonógrafo al tocadiscos y la radio comercial.

Antes de morir -en su última colaboración periodística-, Arguedas destacó la grabación de música andina para un mercado propio y también como forma de preservar el valor cultural de las piezas. Los empresarios fonográficos notaron también el éxito de ventas de las canciones populares andina y las radios -no con cierto desdén- tuvieron que abrir espacios para este género musical.

En 1967 se calculaba que el número de canciones populares serranas llevadas al disco pasaba las 3 mil. En la década siguiente, el gobierno del general Juan Velasco obligó a que las radios por lo menos dedicaran el 7.5% de su programación a difundir “música folklórica”. El retorno de la democracia trajo consigo la devolución a sus propietarios delos medios expropiados, la recuperación de la libertad de prensa y, con ella, la abolición de este dispositivo.

Hoy, la música andina goza de renovado vigor. Los intérpretes lucen con orgullo sus trajes típicos multicolores, regionales, propios. Los coliseos folklóricos han dado paso a los conciertos populares de música andina en las cuatro Limas que es hoy la capital de la República. Muchos son florecientes negocios que combinan venta de comidas de la zona, licor, discos compactos y DVDs grabados en estudios musicales de su propiedad.

Finalmente, el serrano emergente ha dominado la capital.

Y la nación se va construyendo así con las representaciones culturales locales, regionales. Con “Todas las Sangres”, como imaginó Arguedas.

La gente andina, los neo-andinos, para hablar con propiedad -en su tercera o cuarta generación- se identifican mejor con sus lugares de origen. Sus hijos han fusionado ritmos y combinado instrumentos para dar lugar a nuevas expresiones musicales. Pero quienes conservan las raíces autóctonas de sus pueblos mantienen sus propias identidades, así como los textiles mantienen sus propios diseños.

Por eso decimos que con la música andina pasa lo mismo que con el campo cuando lo vemos desde el aire: el vasto territorio semeja un manto tejido con paños de diversas tonalidades.

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* Este artículo apareció como introducción en el Cancionero Popular Andino que edité hace tres años con ocasión de conmemorar el 15 de junio el Día de la Canción Andina. Ahora que se acerca un nuevo aniversario de nuestro rico y variado género musical vernacular creo conveniente republicarlo en este espacio.

11 junio, 2009

Ganar a crisis revuelta

24 policías muertos, 9 civiles caídos. Un operativo policial mal planeado, con costos en vidas nunca antes visto. Y ningún responsable del gobierno. Nadie que reconozca una pizca de autocrítica y, por lo tanto, que asuma su cuota de responsabilidad.

Ahora resulta que la ministra del Interior no dio orden de nada, ni supo del inicio de operaciones, ni los planes operativos puestos en marcha. Nada. La ministra no vio ni supo nada. Todo fue hecho por la Policía. La Policía planeó y ejecutó el operativo. ¿Puede alguien creer eso?

Y sin embargo, lo dicen y siguen adelante como si nada pasara.

Este gobierno ha entrado en una vorágine de violencia y dureza legal abominable. La careta democrática ha caído para dejar ver el rostro fiero de un gobierno autoritario.

Sin derecho a defensa, siete congresistas de la oposición han sido sancionados por 120 días.

Luego de andar perdido en medio de la tormenta política post Baguazo, el primer ministro recompone una Mesa de Diálogo invitando a la Defensoría del Pueblo, a las iglesias evangélica y católica, pero, oh, sorpresa, no invita a los miembros de la AIDESEP.

El gobierno se zurra en la oposición. La borra de un plumazo. La arrincona legalmente. La saca de la mesa de negociaciones. La aporrea en las calles.

Por momentos, el gobierno pareciera empeñado en tensar él mismo la situación política. Como si buscara llegar a puntos extremos, quien sabe con qué intenciones.

Colocar a Nidia Vílchez en el Ministerio de la Mujer es, en esa línea, una provocación. En la práctica se está cumpliendo lo que dijo alguna vez Agustín Mantilla. “No se preocupen, compañeros, en dos años entramos al Gobierno”.

En medio de la peor crisis política, el Apra se inunda en sangre, y sin embargo: mantiene un premier timorato, se queda con su dama de hierro quita-cuerpo, termina por copar el ministerio encargado de los Programas Sociales, convoca a un alcaldillo felpudo –que quiere hacerle una marcha de desagravio en una semana– y se saca de encima a siete congresistas revoltosos. Mejor no les podía salir. Pero si este país es de maravilla.

09 junio, 2009

Capacidad de renuncia, ese bien escaso

La renuncia de la ministra Vildoso se enmarca dentro de lo que debiera ser la conducta normal de la política. Cuando alguien tiene puntos de vista insalvables con quien depende jerárquicamente –sobretodo de carácter ético o moral–, simplemente renuncia. Se va. No hacerlo sería indigno de su propia conciencia.

Hay gente que ante hechos de tamaña naturaleza que chocan directamente con sus principios, se queda callada o, peor aún, continúa en su puesto como si nada pasara. Acomodados y sempiternos existirán siempre.

En esas circunstancias, la salida, renuncia o retiro, puede incluso ser decorosa si uno se va en silencio y sin atacar ni traicionar a quien le otorgó su confianza.

Situaciones límite ocurren a lo largo de la vida. El rumbo que tomamos ante ellas nos va formando el espíritu y el carácter.

Un acto grave como los luctuosos sucesos de Bagua, es una situación límite. Y en un caso así, uno hace un balance entre lo que está pasando en la realidad y su código de ética y comportamiento político.

En el caso de la ministra trascendió que el motivo que decidió su renuncia fue un grotesco video que mostraba el cuerpo acuchillado de un policía; un spot que llamaba a los amazónicos poco menos que terroristas y conspiradores de la democracia.

En realidad, el video fue lo anecdótico. Lo que realmente inclinó la balanza fue la forma en que el Ejecutivo encaró el problema amazónico y el saldo trágico de muerte y sangre con que se decidió resolverlo.

Para una mujer de formación cristiana y de izquierda, el accionar fascistoide del gobierno fue demasiado. Vulneró su escala de valores y no le quedó más remedio que expresar su protesta renunciando.

La andanada de insultos que recibió de los compañeros apristas sólo revela que la mezquindad es también una característica del lado oscuro de la política. Es también un acto de desesperación ante un gabinete que se cae a pedazos.

En un país donde la voluntad de renuncia es un bien escaso, la decisión irrevocable de Carmela Vildoso es una brisa de aire fresco. Tuvo que elegir entre el bienestar del gabinete y su convicción profunda sobre el equivocado accionar del Ejecutivo.

Ni cobardía, ni deslealtad como la acusan ahora los apristas. Simplemente, una actitud digna en medio de tanto fango. La respuesta de una mujer que antepone sus principios y valores –como el respeto a la vida y el diálogo– a mantener un puesto de trabajo.

08 junio, 2009

El Baguazo, el Andahuaylazo y el Arequipazo

Comparar el “Baguazo” como un nuevo “Andahuaylazo” es un tag efectivo, pero irreal. Un recurso mediático, pero mentiroso. En la plataforma de los pueblos amazónicos nunca estuvo la caída del gobierno. La asonada de Andahuaylas (2005), en cambio, fue una acción de armas que buscaba acabar con el régimen democrático.

La plataforma leída por Antauro Humala tenía como primer punto el fin del gobierno de Alejandro Toledo. Nada de esto ocurre ahora. La renuncia del gabinete Simon es una consecuencia de la incompetencia del gobierno para manejar la situación en la selva. No amenaza la continuidad democrática; por el contrario, es necesaria para fortalecer el sistema.

El “Baguazo” del 2009 tiene más bien similitudes con el “Arequipazo” del 2002.

La iracunda protesta de la población arequipeña fue en respuesta a la decisión del Ejecutivo de privatizar las empresas eléctricas Egasa y Egesur como parte de su política de promover y atraer inversiones.

En ese momento, el presidente de la República estuvo ante la disyuntiva de imponer su decisión a sangre y fuego –las tropas de asalto ya habían sido enviadas- y sumar cadáveres o retroceder en su determinación y asumir el costo político como signo de debilidad.

Ocurrió lo segundo, pero a la luz del tiempo fue lo mejor. Hoy se aprecia con claridad que no fue debilidad, sino sentido común, criterio y responsabilidad. Y una dosis de humanismo para asumir la derrota política transitoria, preservando la vida humana.

Como en Arequipa, los habitantes de la selva se resisten a procesos de concesión y/o privatización de los recursos naturales, tierra, agua, petróleo, gas. No es sólo ignorancia, como se dice desde el poder. Es una visión cultural distinta. Un choque antropológico entre dos mundos; uno que vive enlazado a Internet y otro que con toda la modernidad que vivimos no tiene aún energía eléctrica, agua limpia o canales para evacuar sus excretas.

Las voces de vacancia presidencial escuchadas en el entierro de los policías asesinados en Bagua son producto del dolor de familias que sienten que sus hijos fueron enviados a la boca del lobo sin haberse agotado las vías pacíficas de resolución de conflictos.

Estas voces se seguirán escuchando en las calles si se persiste en la equivocada visión de senderizar la protesta; de ver un terrorista en cada diferencia, en cada opositor.

No es por supuesto una respuesta terrorista. La violencia que hemos vivido y que se ha ensañado contra policías indefensos no es explicable con códigos tradicionales y sólo occidentales. Lo sabe Mario Vargas Llosa cuando le cupo la misión de esclarecer el asesinato de ocho periodistas en Uchuraccay. Tampoco entonces se entendió su visión de mundos distintos, antagónicos, que encontró en las alturas iquichanas.

La barbarie no sólo está en los que se pintan la cara y aúllan blandiendo sus lanzas. El salvajismo también se expresa en decisiones políticas confrontacionales, obtusas, que buscan imponer su autoridad a sangre y fuego y que –como hemos visto- sólo conducen a la muerte.

06 junio, 2009

La barbarie... al día siguiente


El país no puede seguir atrapado por la violencia. El costo de vidas humanas es muy alto. Debemos encontrar una salida política, dialogada, ahora.

Antes que nada las responsabilidades.

La responsabilidad política inmediata recae en el Premier Yehude Simon y en la ministra del Interior, Merecedes Cabanillas.

El primero por no tener el liderazgo suficiente para lograr sentar en la mesa de negociaciones a las comunidades amazónicas; y la segunda por utilizar armas de fuego contra la población civil.

Pero la responsabilidad histórica por haber permitido esta ofensiva armada contra las poblaciones amazónicas es del Presidente de la República. Ningún operativo de esta envergadura pudo realizarse sin su aprobación.

Cuando ocurrió el “Arequipazo” (Junio del 2002) el gobierno evaluó la situación y retrocedió. No por debilidad, sino por sentido común y responsabilidad. Preservar la vida de las personas es tarea principal del Jefe del Estado.

Hoy la capacidad de interlocución del gobierno está mellada. Se ha perdido. No existe. El movimiento indígena no encuentra un interlocutor válido ni en el alcalde local, ni en el presidente regional, ni mucho menos en los congresistas o el presidente del Consejo de Ministros.

Una opción sería apoyar los esfuerzos de la Iglesia a través de la Vicaría de Solidaridad de Jaén y de la Conferencia Episcopal.

Otra, más expedita, es que el Presidente de la República asuma directamente la tarea de conversar con las poblaciones indígenas.

Cuando su primer ministro fracasa, el Presidente de la República tiene la obligación de dialogar y encontrar una solución conversada, en este caso, con el movimiento amazónico.

El Presidente pudo evitar este baño de sangre. Hoy su es obligación replantear su política del Perro del Hortelano en la selva.

Si el Presidente García tiene un nuevo Evangenlio Privatizador que nos convenza a todos mediante el diálogo y la consulta; no a la fuerza y a balazos.

Se equivoca el Jefe del Estado cuando en lugar de comuneros amazónicos ve terroristas complotando contra la democracia.

Esta visión guerrerista de la política lo lleva a tomar salidas violentas como la que hemos visto en Amazonas.

Por la tranquilidad pública y la paz social del país debemos salir de este callejón oscuro.

El país no quiere más violencia y más muertes. No queremos un gobierno fuerte, si esto significa disparar contra nuestros hermanos.