En circunstancias normales, no habría por qué apoyar a Lourdes Flores. No tendría por qué hacerlo un partido político distinto al que ella representa.
La democracia es competencia cívica. Libertad de escoger entre varias opciones.
Y una competencia electoral es la oportunidad para que el pueblo escoja libre y democráticamente la mejor opción.
En circunstancias normales, repito, nadie podría sorprenderse de que Perú Posible presente candidatos en todos los distritos, provincias y regiones del país.
Pero, éstas no son circunstancias normales.
Las fuerzas que representan el lastre de la corrupción están no sólo activas, sino vigorosas. Tienen posibilidades reales de ganar en varias circunscripciones electorales, entre ellas, la más importante, Lima.
Que Kouri llegue a Lima derrotando a Lourdes sería un mal precedente para las elecciones presidenciales que están a la vuelta de la esquina… ¡la campaña nacional está a dos meses de las elecciones municipales-regionales!
Es necesario, por tanto, articular las fuerzas democráticas y apoyar a una que tenga las mejores posibilidades de enfrentar y frenar el proyecto imbricado a la red mafiosa del pasado.
Es así como debe entenderse el gesto de Perú Posible de apoyar la candidatura de Lourdes Flores a la Municipalidad de Lima Metropolitana.
Ella encarna lo opuesto a la cultura de “no importa que robe, con tal que haga obra".
Representa lo contrario a la antipolítica del todo vale; del chuponeo, del populismo facilista; de regalar pescado antes que enseñar a pescarlo.
Este apoyo no sólo es lírico o romántico. Es real. O debiera serlo, puesto que Perú Posible está en condiciones, por ejemplo, de poner a sus personeros a defender el voto provincial de Lourdes en las ánforas.
No es una alianza en el sentido tradicional como debiera entenderse este respaldo.
Es una apuesta por la decencia en política. Un apoyo sin más condiciones que las reglas básicas de la competencia electoral: fair play y respeto y debate de ideas en la campaña municipal.
En esa línea, Perú Posible tendrá candidatos en los lugares que considere conveniente.
En Lima, habrá candidatos distritales que irán con los colores de la Chakana. Y harán campaña con sus mejores argumentos, compitiendo, como en toda lid electoral, con candidatos de todos los partidos, incluidos, por supuesto, los de Lourdes.
Disciplinadamente, los militantes, simpatizantes y seguidores de Perú Posible marcarán la chakana en el distrito donde tengan candidatos propios y el mapa para apoyar a Lourdes a la alcaldía provincial.
No es la primera vez en que se votará cruzado. No es muy complicado. Pero para llegar a ese momento es necesario primero que ambas fuerzas no se crucen. Y se comporten de manera madura y responsable.
Honestidad en la fragua y honestidad en la gestión. Esa es -para mi al menos-, la esencia del acuerdo con Lourdes Flores.
















