08 julio, 2018

Carta abierta al presidente Vizcarra


Palacio de Gobierno.
Ing. Martín Vizcarra.
Presidente de la República.

Estimado Presidente,

No le haga caso a las encuestas. No del todo, al menos. Su aprobación cae mientras su desaprobación crece. Cuando eso pasa, el tracking estadístico dibuja la boca abierta de un cocodrilo que es difícil cerrar. Pero no imposible.

Lo favorece el tiempo. En una campaña electoral, si la boca del cocodrilo se abre en el tramo final de la carrera, es difícil cerrarla. Cambiar la percepción pública requiere no solo tiempo, sino acciones, gestos, pero, sobre todo, decisiones. Estrategia política clara y nervio comunicacional templado, presidente.

Lamentablemente, le han cortado el brazo publicitario. Una de las herramientas más importantes para dar la batalla en la mente de la gente, presidente, y ganar la opinión pública. No es que la publicidad sea la panacea, pero ayuda sobre todo cuando no se tiene voceros políticos proactivos y dispuestos a dar pelea en medios.

Tres años en el gobierno es una vida, presidente, siempre y cuando gobierne. Aún sin el brazo publicitario, tiene excelentes posibilidades de cambiar el curso del humor público. Sus mejores aliados son las buenas expectativas en el campo económico, la recuperación del precio de los minerales y el aumento de las exportaciones.

Pero, en serio, donde deberá redoblar esfuerzos, presidente, no es en el campo comunicacional o económico, sino principalmente en el terreno político. Aquí, contra lo que debe luchar es con la sensación que tiene la gente de que su gobierno es o sigue siendo corrupto.

En este escenario, hace poco, usted tuvo una iniciativa excelente. Hizo pública la denuncia de un alcalde cusqueño contra un funcionario del MEF que arreglaba el financiamiento de obras estatales a cambio de una coima. Fue una movida estratégica de su parte. Hágale seguimiento, presidente. Que no sea flor de un día. Encargue a un funcionario de su confianza su monitoreo. O, mejor aún, presente más casos. Eso infundirá temor y lo hará ver duro y firme en la lucha contra este flagelo.

Seguro encontrará la enorme dificultad de gobernar con un equipo sin capacidad para liderar una agenda con temas que conecten con la ciudadanía, presidente. Esto a su vez profundiza el problema de percepción de debilidad que la gente tiene de usted. 

La batalla por colocar la agenda pasa primero por construirla, luego ejecutarla y comunicarla. El mensaje del 28 de julio es la ocasión propicia para hacerlo. No se trata de pensar qué voy a opinar hoy, sino de proponer hoy y mañana los temas de opinión. No es una cuestión de contenidos, presidente, sino de temas.


Detener el bostezo del cocodrilo estadístico requiere tiempo, paciencia e inteligencia, presidente. Las encuestas ni siquiera son fotografías del momento. A veces son meros brochazos distorsionados e impresionistas. Su cargo viene con un manual de funciones. Siga las instrucciones y si tiene que cambiar piezas para avanzar, no lo dude, presidente.



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